Las refinadoras prevén aumentar cerca de un 6% el precio de las naftas y gasoil durante el fin de semana. Es más que la pauta del 4% que pretendía el ministro de Economía, pero menos que la inflación y la devaluación del peso. De hecho, en los primeros cinco meses del año, el valor de los combustibles perdió un 50% contra la evolución del IPC.