Las principales petroleras del país tienen decidido ajustar sus precios al menos un 3% o 4% para reducir la diferencia que separa a los precios locales de la paridad de importación.
Las ventas de combustibles cayeron 4,6% en el primer trimestre. El retroceso combinó una caída de 5,3% en naftas y de 4% en gasoil. En el caso de la naftas, se observa una caída interanual en un primer trimestre por primera vez desde 2011.
Las petroleras advierten que por la campaña electoral será casi imposible replicar la conducta de 2018, cuando movieron 14 veces sus precios en surtidores. Por eso, apuntan a recomponer lo antes posible sus márgenes de refinación.
Con el Brent a 74 dólares, las petroleras descuentan una nueva suba para mayo similar a la de abril del 4,5%, que coincidirá con el lanzamiento del nuevo programa del gobierno para contener la inflación. Indefinición oficial. El gasoil mayorista ya se paga un 8% más caro que el minorista e incide en la estructura de costos del agro y empresas alimenticias.
La iniciativa de Hacienda buscó moderar el aumento de los combustibles que se empezó a materializar desde la medianoche en las estaciones de servicio. A su vez, YPF trasladó al surtidor solo parcialmente el impacto de los incrementos del crudo y el dólar, en sintonía con la estrategia oficial.
Las empresas reconocen que, por la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos, la suba del dólar y el crudo, los combustibles deberían aumentar entre 5 y 6%, pero es probable que YPF aplique una suba menor y contenga al resto con su poder de mercado.
En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper trepó de 37,77 a 38,52 pesos (1,9%), la premium de 43,99 a 44,43 pesos (1%), el gasoil común de 35,72 a 36,79 pesos (2,9%) y el gasoil premium de 41,98 a 42,82 pesos (2%), según detalló Raízen Argentina.
A través de la resolución 367/2018 publicada en el Boletín Oficial, la autoridad regulatoria elevó el precio del litro de bioetanol en base a maíz de 19,455 a 20,218 pesos (3,9 por ciento), mientras que el bioetanol producido a partir de caña de azúcar trepó de 22,160 y 22,226 pesos (0,3 por ciento).
En el primer trimestre la demanda de la nafta grado 3 llegó a crecer un 11,2% interanual en promedio, pero cuando el dólar se disparó y los precios del combustible subieron empezó a desacelerarse y luego cayó en picada. En el tercer trimestre retrocedió 15,5% interanual y en octubre un 29%.
La iniciativa grava con un 0,5% la venta de naftas para financiar un fondo de capacitación que será controlado por el sindicato de empleados de estaciones de servicio que encabeza Carlos Acuña, hombre cercano a Sergio Massa. Las empresas no salen de su asombro, pues el impuesto llega cuando el gobierno las presiona para que bajen precios. Buscan recaudar unos US$ 20 millones al año.