Post Opinión – Wide 1

  
Por José Luis Sureda
La energía de la Argentina: el gas natural como puente hacia las renovables
Lun 19
marzo 2018
19 marzo 2018
En la Argentina disponemos de mucho mas gas natural que el que podemos consumir a lo largo de la transición hacia las energías renovables. Los recursos gasíferos no convencionales. Sin dudas, el gas natural debe ser nuestro carrier.
Escuchar nota

Por José Luis Sureda, ex secretario de Hidrocarburos

 

No hay dudas que el futuro de la energía está en las llamadas Energías Renovables.

Sabemos que los combustibles fósiles son polutantes y que, por esta razón, es importante reemplazarlos por fuentes limpias de energía. Esto es válido, aunque el cambio climático no tuviese un fuerte componente antropogénico.

En la Argentina, así como en buena parte del planeta, existen muchos compatriotas que viven con  carencias energéticas y que, de no superar esta situación, jamás podrán salir de la pobreza.

El camino a transitar entre una economía basada en los combustibles fósiles y aquella soportada por energías limpias, renovables, firmes y económicamente aceptables, constituye lo que conocemos como Transición Energética.

Existen países con economías casi exclusivamente basadas en la explotación de hidrocarburos, a los que la transición hacia las fuentes limpias les impondrá altísimos costos sociales y económicos, condicionando la velocidad de adaptación. Esta situación debe ser especialmente atendida por todos los habitantes del planeta por las fuertes consecuencias que el “desarraigo económico” de aquellos países hidrocarburos-dependiente puedan tener para toda la humanidad.

En nuestra Argentina también tenemos provincias cuyas economías se basan en la producción de combustibles fósiles.

La velocidad de reemplazo y adaptación de la infraestructura de producción, transporte y distribución actuales por aquellas requeridas para la utilización de las denominadas energías limpias, también contribuirá a marcar el ritmo del cambio. 

A lo largo de la historia, la humanidad ha experimentado varias transiciones energéticas. De la madera al carbón mineral, y de este al petróleo son algunos ejemplos de tales cambios. En todos los casos, la transición se produjo hacia la incorporación de una forma de energía firme, abundante y mas densa. Estas cualidades han facilitado la transición y viabilizado el desarrollo del comercio internacional, entre otras cosas.

Sin embargo, esta vez la transición es hacia las ER que son, por definición, intermitentes. Así, denominarlas Energías Renovables Intermitentes (ERI) ayuda a tener presente las dificultades actuales para su exitoso desarrollo.

Hoy por hoy, las ERI tienen otra desventaja, y me refiero a su baja densidad, y potencia, energética.

Mientras no dispongamos de acumuladores de energía eléctrica capaces de almacenar cantidades compatibles con la demanda, y erogarla a una potencia también compatible con las necesidades, todo esto a un costo socialmente aceptable, las ERI solo podrán crecer mediante subsidios económicos y regulaciones “prepotentes”.

Sin la menor duda, el desarrollo tecnológico superará las actuales limitaciones de las ERI y, cuando esto ocurra, el futuro les pertenecerá.

En tanto, el desarrollo de las ERI requiere como condición necesaria, aunque no suficiente, de la complementación con alguna forma de energía que pueda operar como respaldo frente a la materialización de las intermitencias.  A esta energía podemos denominarla “carrier”.

Noruega, Suecia y Dinamarca, por ejemplo, utilizan a la energía hidráulica como carrier. Los Estados Unidos está llevando adelante una verdadera revolución mediante el reemplazo del carbón por gas natural. Alemania viene desarrollando su proceso de transición mediante la utilización de carbón, gas natural y energía nuclear (en forma decreciente) como vehículos de introducción de las ERI.  

Pero ni Noruega, ni Dinamarca ni los Estados Unidos reniegan de la producción de hidrocarburos. Noruega es un importantísimo productor de petróleo y gas natural a escala mundial, que destina a la exportación. Estados Unidos se ha convertido, a favor del desarrollo del shale, que explotó durante las administraciones de Obama, en una superpotencia productora de hidrocarburos, con participación aceleradamente creciente en las exportaciones, tanto de hidrocarburos líquidos como de gas natural licuado.  Y también exporta todo el carbón que le resulta posible, en algunos casos a Alemania.

La respuesta fáctica de aquellos países está mas orientada a combatir la polución, que los combustibles fósiles producen antes que a combatir el cambio climático.

En la Argentina disponemos de una matriz energética de mayor calidad que la de buena parte de los países signatarios de COP 21, y nuestra contribución al total de emisiones de gases de efecto invernadero es mas que marginal, ubicándose por debajo del 1% del total mundial.

Por cada unidad de energía que consumimos los argentinos, la mitad es gas natural, el mas benigno de todos los combustibles fósiles.

En la Argentina disponemos de mucho mas gas natural que el que podemos consumir a lo largo de la transición, por mas larga que esta sea.

Los recursos gasíferos no convencionales, que solo en nombre de la brevedad sintetizaremos en Vaca Muerta, permiten afirmar que se trata de un recurso infinito.  

Sin dudas, el gas natural debe ser nuestro carrier. Y también podemos contribuir al proceso de transición global, exportando carrier.

El desarrollo económico de esta enorme dotación del recurso gas puede constituirse en una verdadera palanca de transformación económica y social para nuestro país.

Estamos hablando de generar una riqueza equivalente a 2 puntos de PBI durante muchos años.

El desarrollo de los recursos no convencionales debe ser un proyecto nacional, si queremos aprovechar una fracción de ellos en beneficio del interés general. Un proyecto nacional con impacto en todos los aspectos del quehacer de nuestra sociedad. Significa desarrollo industrial. Significa trabajo de calidad. Significa pagar impuestos y crear empleo en Argentina.

Un proyecto tan complejo y ambicioso debe ser liderado por el Estado Nacional y las Provincias. Por un Estado que trabaje junto a nuestra industria, con nuestras asociaciones gremiales, con las universidades, con la comunidad.

Si podemos llevar adelante este Proyecto Nacional, podremos transitar el camino hacia las ER con grandes beneficios. Superando la puja distributiva que lo único que garantiza es la socialización de la pobreza.

0 comentarios

  1. Si bien son prudentes los riesgos por la intermitencia de las renovables, mencionar Vaca Muerta como parte de la solución al cambio climático es, como mínimo, imprudente. El reservorio supone una bomba de CO2 que, de abrirse técnica y económicamente, podría igualar y superar en un 50% las emisiones anuales del sector energético global. La transición debe comenzar en forma urgente, principalmente en países como Argentina donde nueve de cada diez unidades de energía consumidas provienen de los hidrocarburos. Diversificar y potenciar las renovables es un deber del Estado nacional y los Estados provinciales, tanto como lo es el fortalecimiento de las redes de transmisión y la modernización del sistema de distribución que les otorgue resiliencia y viabilidad.

    1. Mauro, Argentina emite menos del 1 % de las emisiones globales. Aumentar la producción de gas para desplazar a los restantes combustibles fósiles significa disminuir las emisiones y no aumentarlas. Y si no hacemos eso ¿ como respaldamos a las ERI?

      1. Estimado Sr. Sureda:

        El planteo es falaz. Argentina emite el 1%, hoy. Proyectando Vaca Muerta incrementaría drásticamente su participación en mapa global. Son 50 millones de toneladas de CO2, cuando el presupuesto de carbono para no superar 1,5°C es de unos 350 GtCO2. Todos los países deben eliminar los combustibles fósiles para 2050 para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. Sí, el gas es menos malo que el carbón, pero sigue siendo parte del problema a erradicar de raíz según compromisos internacionales.

        Y aun el argumento de que actúe como respaldo para las renovables no es necesario hasta que logren una penetración muchísimo mayor en las redes eléctricas, un esceneario aún lejano en la gran mayoría de las más desarrolladas. Según Bloomberg New Energy Finance, la instalación y el uso de tecnologías no fósiles para manejar la intermitencia se multiplicará por cinco veces para 2040. Está proponiendo una solución para una falta de problema.

        Simple: más gas en lugar de más renovables, significará más CO2 y más cambio climático.

  2. Interesante e importante visión la del Ing. Sureda, con la cual coincido, sobre la Integración – Transición entre las Energías No Renovables y Renovables por la complementariedad de sus características.

  3. Creo que los combustibles fósiles se siguen utilizando en el mundo por los intereses económicos que los sustentan. Argentina tiene grandes recursos hidráulicos sin aprovechar cuya utilización puede mejorar sustancialmente la matriz energética a favor de recursos limpios y renovables.

    1. Esto es parcialmente cierto Marcelo. Por un lado quedan pocos recursos para centrales de embalse y que estén bajo nuestro exclusivo control. Si tuviésemos abundantes recursos hídricos, equivalentes aunque no necesariamente iguales, a los de los países nórdicos podríamos volcarnos a ellos. Pero el gran problema actual con las ERI no solo es su intermitencia. Aún mas complejo es modular/compensar su variabilidad. Por ejemplo en las horas «intermedias» a la madrugada y al anochecer para el caso de la solar, por ejemplo. Para compensar esto no solo hay que tener capacidad hídrica almacenada, sino también con posibilidades de hacer una modulación rápida y «fina». La eólica tiene un problema similar. Noruega, ante estos casos, saca potencia renovable hasta que se «normalice» la situación y la reemplaza con agua. Nuestra única alternativa es usando turbinas a gas modernas, preparadas para paradas y arranques muy rápidos y frecuentes. Finalmente está el problema del equilibrio eléctrico. Ejemplo: parque solar de la Puna no despacha, o lo hace parcial y aleatoriamente porque es un día de nubosidad variable. Tendrá una línea dedicada para transportar la electricidad. Pero en «esos» días, no habrá otra fuente generando sobre esa línea. Alemania usa carbón y gas para estas situaciones. Lo mismo puede verse cuando hay viento de velocidad y/o orientación variable. Bueno, no quiero cansarlo pero estos son los desafíos. ¿ Se pueden vencer? Seguro, pero es una inversión consecuencia de invertir en ERI, y será así hasta que tengamos tecnología de acumulación de energía, como digo en el artículo. Saludos

    2. los combustibles fósliles se siguen usando, y se seguirán usando por muchas décadas mas, porque es energía firme y densa. No tenemos, hoy por hoy, energía de mas calidad que la fósil. Mírelo desde una perspectiva histórica: el desarrollo del carbón mineral evitó una tremenda de forestación. Y el petróleo reemplazó al c arbón, el combustible de mayor emisiones, y fue el combustible estrella. En el futuro las ERI, cuando sean ER, reemplazarán con ventaja a todos los fósiles. Y por supuesto que hay enormes intereses económicos. Pero ¿Usted cree que el negocio de ERI que mueve cientos de millones por año, es un acto de filantropía de GE, VESTA, etc, etc?

      1. Estimado Jose Luis Sureda
        No seria mucho mas conveniente para el medio largo plazo futuro consumir directamente LNG. Durante el año 2007 se potencio en el mundo su uso para todo tipo de transporte y también para motores de generadoras de energía. Esto eliminaría la regasificación y por ende el enorme gasto que implica. Claro que la transformación requiere una enorme inversión. Pero hay quienes proveen motores de tri combustibles entre ellos el LNG. No seria lógico ?

  4. Estimado Jose Luis
    El año 2007 fue un año de grandes avances en los desarrollos en pequeña escala del LNG. Esto quiere decir utilización en transportes camiones, omnibus, camiones y navios. Si el gobierno cede a las privadas la importación de LNG mi pregunta es porque no aprovechar directamente el LNG sin regasificarlo para aprovecharlo en lo mencionado arriba y además en la generación de energía suplantándolo al fuel oil. Hay proveedoras de motores de bi o tricombustible claro entre ellos el LNG. Entiendo que es cara y demorada la transcision. pero no seria esta lógica ??

  5. Estimado Pablo, recién leo tus comentarios. No tengo opinión formada sobre lo que planteás. Es que veo lo siguiente: asumiendo que queremos reemplazar gas oil y fuel oil por LNG, para el centro del país, deberíamos poner liquefacción en, digamos, Bahía Blanca (rápidamente dicho). En invierno, deberíamos sumar a la demanda rescom , una parte de la de generación y transporte (asumiendo costos razonables para el reemplazo/conversión de los motores diesel). Entonces necesitaremos mas capacidad de transporte de gas natural, estacional. Pero por sobre todo, necesitamos tener 2 cosas: un mercado desregulado sin abusos de poder monopólico y con precios de combustibles de oportunidad y segundo, almacenaje subterráneo para hacer mas eficiente la carga en los gasoductos y en la liquefacción. Ahora bien, si pensamos en exportar LNG, entonces las chances de desarrollar LNG para transporte aumentarían. Todo esto obliga a pensar a 20/25 años, y la pregunta que tengo es: ¿ que tan competitivos serán los autos eléctricos para ese entonces?. Hasta ahora el desarrollo que mencionás se da en países importadores, con Rusia como excepción, pero sin un gran crecimiento del mercado

  6. Hola
    Un placer leerlo Sureda muy didactico para los que no somos expertos en la materia.
    Tambien acuerdo es el ultimo tren para Argentina , espero pueda tomarlo a pesar de la tenaz oposicion de los de siempre a los cuales ahora se ha unido el coro verde.
    En relacion a estos , pues vivo en Europa y es un tema muy politizado , el doble discurso ( y doble moral ) es muy obio para el que quiere verlo, «la verdad esta ahi fuera , Scully ,decia el agente Molder en los expedientes X ) .
    Lamentablemente pueblos no educados como el nuestro toman esos argumentos y nos cuesta caro: Mineria ( Caso chubut) Enegia Nuclear unico cluster de punta Argentino ( caso Rio Negro) algunos proyectos hidroelectricos del noreste , frontera agricola, falsos Mapuches ( soy patagonico) etc etc.
    Espero seguir leyendolo Ingeniero .

    A. Clyde

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

LAS MÁS LEÍDAS

1.

| 06/12/2024

Javier Martínez Álvarez: “La Argentina tiene que aprovechar la ventana de petróleo”

El presidente de Tenaris para el Cono Sur se refirió a los proyectos de midstream en los que participa la compañía y a la velocidad que debe tomar Argentina en la agenda hacia la transición energética. Detalló que trabajan en el Gasoducto Vicuñas – proyecto de TGN vinculado a toda la demanda de la minería de litio en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca-, la completación de Duplicar de Oldelval, el oleoducto Vaca Muerta Sur y el Duplicar Norte.
| 06/12/2024
El ejecutivo de YPF analizó los proyectos de infraestructura que la compañía lleva adelante, como el oleoducto Vaca Muerta Sur y la planta de producción de Gas Natural Licuado (GNL). Gallino anticipó que están por lanzar dos procesos de competencia más sobre instalaciones y una planta de separación. El ducto podría estar operativo en julio de 2026 y la planta de GNL exportaría el primer barco en 2030.
# 
| 06/11/2024
La empresa proyecta alcanzar en el cuarto trimestre de 2024 una producción de 85.000 boe/d. Además, espera que este segundo set de fractura se sume a sus operaciones en la segunda mitad del año. La firma también confirmó que, entre 2024 y 2026, planea poner en producción 138 pozos nuevos de shale oil.
# 
| 06/07/2024
La obra permitirá que el suministro de gas llegue a las familias de la zona, de forma segura. Permitirá ampliar infraestructura y hacer sustentable el desarrollo de la formación.
WordPress Lightbox