La Secretaría de Energía habilitó un incremento de 21% en el precio de adquisición obligatoria del biodiesel y de 8,9% del bioetanol. El salto pone presión en el precio de los combustibles, que utilizan estos productos para mezclarlos con el gasoil y las naftas antes del expendio en los surtidores. Para evitar el impacto la medida reduce al 5% la mezcla obligatoria del biodiesel con el gasoil.