Con el objetivo de “morigerar su impacto en el precio final”, el gobierno desdobló el incremento en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). Así, el gravamen se actualizará una parte en marzo y la otra en abril.
La iniciativa de Hacienda buscó moderar el aumento de los combustibles que se empezó a materializar desde la medianoche en las estaciones de servicio. A su vez, YPF trasladó al surtidor solo parcialmente el impacto de los incrementos del crudo y el dólar, en sintonía con la estrategia oficial.
Las empresas reconocen que, por la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos, la suba del dólar y el crudo, los combustibles deberían aumentar entre 5 y 6%, pero es probable que YPF aplique una suba menor y contenga al resto con su poder de mercado.
En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper trepó de 37,77 a 38,52 pesos (1,9%), la premium de 43,99 a 44,43 pesos (1%), el gasoil común de 35,72 a 36,79 pesos (2,9%) y el gasoil premium de 41,98 a 42,82 pesos (2%), según detalló Raízen Argentina.
YPF anunció que a partir de las 0 hs. del lunes 7 de enero bajará el precio de todos sus combustibles hasta un -3,2% en distintas regiones del país, lo que constituye la segunda baja desde el 3 de diciembre pasado, cuando la petrolera recortó los precios de la nafta hasta un 1,5%.
A través de la resolución 367/2018 publicada en el Boletín Oficial, la autoridad regulatoria elevó el precio del litro de bioetanol en base a maíz de 19,455 a 20,218 pesos (3,9 por ciento), mientras que el bioetanol producido a partir de caña de azúcar trepó de 22,160 y 22,226 pesos (0,3 por ciento).
En el primer trimestre la demanda de la nafta grado 3 llegó a crecer un 11,2% interanual en promedio, pero cuando el dólar se disparó y los precios del combustible subieron empezó a desacelerarse y luego cayó en picada. En el tercer trimestre retrocedió 15,5% interanual y en octubre un 29%.