ANÁLISIS
Una negligencia impensada en plena pandemia
2 de septiembre
2020
02 septiembre 2020
Las últimas semanas empezaron a llegar facturas con importes que hasta triplican las boletas del año pasado. En parte es porque el gobierno no difirió una parte de las facturas de invierno.
Escuchar este artículo ahora

A diferencia de los dos años anteriores, la discusión por el diferimiento de las facturas de gas del invierno estuvo totalmente ausente de la agenda que entabló el gobierno con las distribuidoras. Durante la administración de Cambiemos, que aplicó fuertes subas en las tarifas de gas, se optó por diferir una parte de las facturas de junio, julio y agosto —las más onerosas para los usuarios residenciales, comercios y PyMES— para reducir el impacto en el bolsillo de los consumidores. No fue una solución perfecta. De hecho, se improvisó sobre la regulación, que no preveía ese mecanismo. Y el Estado quedó debiendo a las distribuidoras una cifra millonaria en concepto de los intereses generados por el diferimiento.

La situación financiera de las empresas tampoco es la más solvente. La caja de las distribuidoras está complicada porque la cobrabilidad cayó significativamente durante la cuarentena. La cobrabilidad se empezó a recuperar recién en agosto.

Lo concreto es que en 2019 se decidió diferir en forma obligatoria un 22% del monto de las facturas de mayo a septiembre. Los usuarios terminaron pagando ese remanente durante los meses de verano. Esa fue la alternativa que encontró la gestión de Mauricio Macri de aplanar las facturas y contener el costo político que sufren los gobiernos cuando empiezan a llegar las boletas en estos meses de frío.

Negligencia

Era predecible que por la cuarentena el consumo de gas iba a aumentar. Y a partir de ese supuesto se descontaba que las facturas iban a ser más altas que las del año pasado. Es cierto que, en términos reales, si se tiene en cuenta la evolución del dólar, las tarifas de gas son un 30% más baratas que en 2019 por efecto del congelamiento.

Pero en los hechos, pese a que las tarifas no variaron, las facturas de invierno —que mide cuánto gas efectivamente se consumió en los meses de frío— sí variaron.

Ni el Enargas, ni el Ministerio de Economía ni el de Desarrollo Productivo, que hasta la semana pasada tenía a su cargo el área energética, pusieron foco en la cuestión.

¿Qué terminó pasando?

Desde fines de julio empezaron a llegar facturas residenciales mucho más altas que las recibidas el invierno pasado. En estas semanas crecieron los pedidos de informes de concejos deliberantes y de Defensorías del Consumidor que replican las denuncias recibidas por usuarios de gas y electricidad.

En la práctica, se configuró un combo ciertamente anticipable:

  1. Los usuarios consumieron más gas porque están aislados en sus hogares (se disparó el uso de artefactos de calefacción, hornos y cocinas). Incidió también el factor climático, dado que en julio se registraron temperaturas muy bajas.
  2. Eso provocó una recategorización de los usuarios, que elevó el cargo fijo incluido en las facturas y también del precio del gas con el que se calcular el cargo variable.
  3. Se facturó la tarifa plena sin diferir ningún porcentaje, a contramano de lo que sucedió en 2018 y 2019.
  4. La carga impositiva (se cobra un 20% de IVA y otros impuesto) terminó amplificando el aumento.

0 Responses

  1. mas que negligencia es logico. Ademas de frezar las tarifas hay que modificar las categorías o patear los pagos para adelante? Proximo paso regalar el gas.

  2. A mí me gustaría conocer cuál es el costo que tienen las empresas para extraer el gas y, a partir de ahí, ver si lo que se está pagando es lógico o no. Ese número, el del costo, es el que Aranguren jamás quiso revelar…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

| 04/01/2025
“Es fundamental destacar que esta propuesta no requiere de aportes del Tesoro Nacional”, aseguró en 2021 el entonces interventor de Enargas, Federico Bernal, cuando fue al Congreso a defender el proyecto de ampliación del Régimen de Zona Fría. El funcionario declaró entonces que bastaba con elevar de 4,46% a 5,44% el recargo que se le cobra al resto de los usuarios de gas del país para hacer sustentable el régimen, pero eso nunca ocurrió. Ahora el gobierno subió el recargo al 6% y fuentes oficiales destacaron a EconoJournal que deberían aumentarlo a 10% para que se autofinancie como había prometido Bernal.
| 03/29/2025
Fuentes oficiales y privadas confirmaron a EconoJournal que los entes reguladores no van a llegar a poner en vigencia la Revisión Quinquenal Tarifaria discutida en audiencias públicas a partir del próximo martes 1° de abril como estaba previsto inicialmente. Sigue en pie la idea de aplicarle un ajuste mayor a industrias y GNC. En abril las tarifas de gas y electricidad volverán a aumentar en línea con la inflación del mes pasado para que no se deprecien en términos reales.
| 03/18/2025
El objetivo es garantizarles a las distribuidoras los ingresos necesarios para prestar el servicio minimizando al mismo tiempo el impacto sobre la inflación. El aumento que se le aplica a la tarifa residencial de gas tiene un efecto directo sobre el Índice de Precios al Consumidor, mientras que la suba para industrias repercute de manera indirecta en los precios y depende de otro conjunto de variables como la actividad y el consumo. Por lo tanto, ni siquiera es seguro que la industria termine trasladando todo ese mayor costo.
| 03/12/2025
El volumen de gas transportado por el gasoducto Neuba II se redujo de 31,7 a 17,7 millones de m3, unos 14 millones, según cifras oficiales del Enargas. Debido a ese derrumbe, y para preservar la demanda residencial, CAMMESA ordenó a una serie de generadoras eléctricas, por instrucción de la Secretaría de Energía, dejar de operar a gas y comenzar a hacerlo con combustibles líquidos. Fue por eso que la demanda de gas de las usinas cayó de 66,1 a 30,1 millones entre el jueves y el sábado, un 55%.
WordPress Lightbox

TE RECOMENDAMOS