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YPF informó ayer a la Bolsa de Comercio que su producción total de hidrocarburos alcanzó los 486.500 barriles de petróleo equivalentes por día, un 11,5% menos que en el mismo período de 2018.  En crudo la caída fue de apenas un 0,5%, pero en gas se registró un derrumbe de 20,6% que la petrolera atribuyó al exceso de oferta en un contexto de menor consumo, lo que forzó al cierre temporal de algunas locaciones. En rigor, YPF registró un evidente inconveniente en su área comercial de Gas para poder colocar su oferta en el mercado, lo que obligó a reducir la producción.

El dato positivo que la compañía destacó en el upstream fue el incremento de 45,1% en las áreas de producción shale, que ya representa cerca del 15% de su producción total con 71.100 barriles de petróleo equivalente por día. La venta de productos refinados al mercado interno cayó 1,2 por ciento.

En el balance YPF recordó que en el último año se desprendió de activos no estratégicos que implicaron una disminución de aproximadamente 2000 barriles de petróleo por día. Pese a ello, la producción de crudo entre enero y marzo retrocedió apenas 0,5% interanual. Eso se explica por el buen desempeño que tuvo la compañía en el segmento no convencional de la mano de Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur, tres proyectos de producción de crudo en desarrollo masivo.  Adicionalmente iniciaron su actividad los pilotos de Loma La Lata Oeste y Chihuido de la Sierra Negra, como así también la actividad exploratoria en los bloques Las Manadas y Filo Morado.

En lo que refiere al petróleo convencional, la actividad estuvo focalizada en proyectos de recuperación primaria como los ejecutados en los bloques Mesa Verde, Ugarteche y El Guadal, como así también en proyectos de recuperación secundaria principalmente en los bloques de Chachahuen, Manantiales Behr y Los Perales, entre otros. La compañía informó también en su balance que ha empezado a incrementar sus pilotos de recuperación terciaria, los cuales se visualizan en los bloques de Manantiales Behr, Los Perales y Desfiladero Bayo.

En gas la realidad fue otra. El despegue de Tecpetrol en Vaca Muerta provocó un exceso de oferta en un contexto de menor consumo. Las ventas de YPF al mercado interno y externo alcanzaron los 14.200 millones de pesos, un 16,8% más como consecuencia de un incremento en el precio promedio de 52% en pesos, pero en volúmenes la baja fue de 23,2%. “Esta reducción se explica por el exceso de oferta de gas frente a la demanda doméstica, lo cual impactó en la producción de gas natural y por consiguiente afectó negativamente los volúmenes despachados”, remarcó la empresa. En este contexto, fue que la caída en la producción del fluido retrocedió nada menos que 20,6%, un porcentaje muy significativo para una compañía con la escala de producción que tiene YPF. Pese al derrumbe, la compañía destacó la actividad llevada adelante en los bloques de producción shale Rincón del Mangrullo, Aguada de la Arena y El Orejano, mientras que en tight gas subrayó que la principal actividad se concentró en los bloques Estación Fernández Oro (EFO), Rio Neuquén y Rincón del Mangrullo.  

En comercialización de combustibles, YPF registró una caída de 0,7% en los volúmenes despachos de naftas, una cifra menor si se compara con el retroceso de 5,6% que experimentó el mercado en su conjunto. No obstante, en el segmento premium el derrumbe fue del 23,2%. Las ventas de gasoil, por su parte, crecieron 0,2% en volumen frente a una caída generalizada de 3,7% en el conjunto del mercado. Debido a la menor caída en ventas respecto del promedio del mercado, YPF continuó incrementando su participación en la venta de combustibles al pasar de 56,8 a 57,7% en el último año.

Las inversiones totales en propiedades, planta y equipo se incrementaron en un 104,2%, alcanzando los 30.400 millones de pesos en el primer trimestre de 2019. En el upstream se concentró un desembolso de 24.800 millones, cifra superior en un 90,3% a la invertida en el primer trimestre de 2018. El 68,5% fueron fondos destinados a perforación y workover, el 22,7% a Instalaciones y el 8,8% restante a exploración y otras actividades upstream.

Por último, la pérdida neta de 8153 millones de pesos se vio influenciada negativamente por razones impositivas. El cargo por impuesto a las ganancias correspondiente al primer trimestre fue negativo en 28.400 millones, en comparación con el cargo también negativo de 11.700 millones correspondiente al mismo período del año 2018. “Esta diferencia tiene su origen principalmente en la decisión adoptada por la administración de la compañía mediante la cual el 21 de marzo de 2019, informó al Directorio la decisión de adherir al revalúo impositivo y al plan de pagos para causas judiciales en el Tribuna Fiscal de la Nación”, aclaró la compañía.

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