El pliego licitatorio que redactó el gobierno para reprivatizar las cinco centrales del Comahue contempla que, durante los primeros dos años, un 95% de la energía generada en las represas se utilizará para cubrir la demanda prioritaria residencial de energía. Los nuevos concesionarios recibirán por esa energía un precio diferencial cercano a los 15/20 dólares por MWh. El porcentaje restante, que se irá ampliando en el tiempo, se podrá vender a precio libre. Se espera una compulsa competitiva con participación de varios actores.