
La presidenta de Dow Argentina, Dolores Brizuela, afirmó que si no existiese una sobreoferta mundial en el mercado petroquímico la compañía ya estaría considerando inversiones inminentes en el país. La declaración de la ejecutiva se dio tras participar de la inauguración de las obras de ampliación de la Compañía Mega, en el polo petroquímico de Bahía Blanca, una empresa estratégica de la que Dow es accionista junto a YPF y la brasileña Petrobras.
La riqueza del shale gas de Vaca Muerta permitió concretar la obra de ampliación que entró en su segunda etapa por un total de U$S650 millones, y que Brizuela consideró un elemento crítico que desbloqueó la agenda sectorial. «Esta obra se aprobó hace 3 años, cuando ya todos veíamos lo que Vaca Muerta tenía este potencial, pero que cada vez parece que se va acelerando más. Lo crítico es que el petróleo viene con gas asociado y si ese gas no se procesa, es un problema para crecer«.
«Sin esta obra en marcha seguramente sería un obstáculo para poder crecer en los próximos 2 años, por lo menos, hasta que vengan las obras nuevas. Y en ese sentido ya se trabaja para el nuevo proyecto de TGS, más la fase dos de Mega, así que es importante actuar a tiempo con estas inversiones», definió la ejecutiva de la compañía estadounidense.
Al evaluar el impacto de la ampliación en los activos de Dow, Brizuela detalló las limitaciones físicas de procesamiento que enfrenta la firma. «Consumimos el etano de Mega y ya hoy tenemos nuestra planta full. Es decir, nos estamos beneficiando como accionistas de la compañía, por la mayor capacidad que va a tener, pero no implica una mayor producción en Dow, donde nuestra capacidad ya está topiada«, puntualizó la ejecutiva, reflejando que el beneficio inmediato se concentra en la eficiencia de la cadena de valor.
Vaca Muerta permite pensar en nuevas inversiones
La abundancia de materias primas ricas provenientes del gas natural alimenta las proyecciones de desarrollo industrial a largo plazo para la filial local. «Todo el potencial que tiene Vaca Muerta, con la mayor cantidad de líquidos que ofrece, nos hace ilusionar en un medio y largo plazo donde podamos pensar también en la expansión«, sostuvo. Esta perspectiva técnica sitúa a la infraestructura de fraccionamiento como el cimiento indispensable sobre el cual la corporación proyecta la factibilidad de futuros módulos de producción petroquímica.
El verdadero freno para la concreción de nuevos proyectos de gran envergadura, explicó, radica en el desbalance del mercado global. «Hoy la industria petroquímica en general viene de varios años complicados; hay una sobreoferta enorme en el mundo. Entonces la realidad es que, si esa sobreoferta no existiese, estaríamos ya pensando en inversiones inminentes. Pero la realidad es que hoy hay una sobreoferta importante en muchas de las cadenas de valor», describió Brizuela.

Este exceso de capacidad instalada a nivel mundial encuentra su origen en la agresiva expansión industrial del continente asiático frente a una demanda que avanza con lentitud. Brizuela precisó que China construyó muchísima capacidad y la demanda global crece más lento, configurando una sobreoferta que requiere más tiempo de lo imaginado para alcanzar un equilibrio estructural. Bajo estas condiciones de mercado reprimido, las empresas globales maximizan la cautela sobre sus inversiones, dado que incorporar nuevos volúmenes a un ecosistema saturado erosionaría aún más los márgenes de rentabilidad.
Frente a este escenario adverso, la estrategia de la filial local de Dow consiste en posicionar las ventajas relativas del país dentro del mapa corporativo. «Estamos constantemente mostrando lo bueno que es el recurso acá, lo bueno que es nuestra operación, nuestro talento, las señales positivas que el país va dando. El RIGI, lo mostramos también como algo que esperamos para la petroquímica pueda extenderse un poco», explicó sobre el peso de los marcos de incentivo de largo plazo.
En ese sentido agregó: «Lo que estamos haciendo es mostrar nuestra competitividad, porque en esta sobreoferta que tiene el mundo, las plantas más ineficientes no son las de acá. Lo que tiene que pasar es que empiece a haber una racionalización de plantas en los lugares que tienen materia prima cara, energía cara, plantas más ineficientes; Europa y Asia tienen varios candidatos para empezar a cerrar«.
Finalmente, Brizuela delineó las condiciones que la casa matriz requiere para convalidar un programa de inversión de capital intensivo en la región. «El país tiene que terminar de dar esas señales de largo plazo que cualquier inversión de mucho valor necesita. Obviamente, queremos que la Argentina esté más estable, parecería que está en un camino de estabilización que nos ilusiona, pero lo principal es que el mundo necesite el producto. Constantemente la estamos evaluando; es ver cuándo es el timing adecuado«, concluyó la directiva de Dow.




