
El directorio de YPF aprobó el ingreso de la compañía al megaproyecto para industrializar líquidos del gas de Vaca Muerta, en Neuquén y Bahía Blanca, que los accionistas de TGS presentaron hace dos meses en el Argentina Week realizado en la ciudad de Nueva York. La decisión de la petrolera de acompañar este proyecto de infraestructura greenfield aceleró los tiempos para que la transportista presente en los próximos días la iniciativa al Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI).
El acuerdo anticipado por el presidente y Ceo de YPF, Horacio Marín, y el CEO de TGS, Oscar Sardi, tras la inauguración de las obras de ampliación de Compañía Mega en su planta de Bahía Balnca, se concretará durante la semana que comienza. Los directivos explicaron que YPF no ingresa como accionista al proyecto que demandedará una inversión de US$3.000 millones, sino como productora y cargadora del fluido de sus operaciones en Vaca Muerta.
La iniciativa resulta estratégica para los productores que aspiran a alcanzar una meta de 1,5 millones de barriles de petróleo, ya que permite gestionar el gas asociado que, de otro modo, limitaría la producción de crudo no convencional. La nueva infraestructura representa la primera planta de procesamiento de gran escala que se construye en el país en los últimos 25 años, sumándose a los complejos existentes de Cerri de TGS y Compañía Mega.
El acuerdo vinculante compromete el abastecimiento de gas por un plazo de 15 años, por alrededor del 50% del gas que podrá procesar la nueva infraestructura, y el esquema comercial incluye el pago de una tarifa de procesamiento en Neuquén y la venta de los líquidos resultantes a TGS. La transportista a cargo del proyecto también negocia el mismo esquema con las operadoras Pluspetrol, Chevron y Pampa Energía, que podrían sumarse en similares condiciones para completar la oferta de gas natural.
«El directorio de YPF aprobó ingresar al proyecto, así que la semana que viene vamos a firmar con TGS la construcción de otra Mega en Bahía Blanca, una gran noticia para la ciudad y para el país. Somos los primeros que vamos a firmar, pero atrás vienen otros«, anunció Marín. En ese sentido, agregó que este paso permitirá «impulsar un nuevo desarrollo para la generación de valor en la economía y para poner el gas en especificación para consumo que es generación de valor para mercado interno en un polo petroquímico que va a seguir creciendo«.
Productos de exportación y adhesión al RIGI: las características del proyecto

El megaproyecto de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos del gas natural o NGLs, diseñado por TGS prevé generar productos de exportación por un valor aproximado de US$1.300 millones anuales. Se trata de butano, propano y gasolina natural cuya demanda en el mercado local está actualmente abastecida, y que tendrán fácil colocación comercial en el exterior.
El desarrollo se fundamenta en las características singulares del shale gas de la cuenca neuquina, cuyo contenido de componentes licuables (gases húmedos) supera ampliamente la media de la industria. Al respecto, Sardi detalló la ventaja comparativa al explicar que «un gas natural estándar tiene un 10% normalmente de componente licuable. El de Vaca Muerta tiene entre el 25 y el 30% y esta riqueza calórica exige un tratamiento segregado desde la boca de pozo para maximizar la eficiencia en la recuperación de polímeros y combustibles líquidos».
La viabilidad de toda esta infraestructura se encuadrará bajo el RIGI, mediante la constitución de dos vehículos societarios que funcionarán en paralelo a TGS. Al respecto, Sardi aclaró la división de los activos en «uno vinculado al transporte y procesamiento en Neuquén, y el otro vehículo que incluye el transporte hasta Bahia Blanca, el fraccionamiento y el almacenamiento».
El CEO de la empresas de midstream explicó el rol que asumirá la petrolera en el proyecto: «El proyecto es 100% TGS en el cual YPF ingresa como un productor de gas, y lo que va a hacer es contratarle a TGS el transporte de gas para poder llegar a Tratayén. Allí, la sociedad anónima conformada para el primer VPU va a cobrar una tarifa para procesamiento y posteriormente el productor obtiene un líquido».
Una vez extraídos los elementos licuables, el metano y el etano residuales volverán a la corriente comercial de YPF para su colocación en el mercado interno a través de las redes troncales de gasoductos.
Los cambios que prevee la segunda etapa del proyecto

En el segundo bloque de la infraestructura, la relación contractual mutará hacia un esquema de compraventa en firme de los hidrocarburos líquidos generados para simplificar la logística de exportación, por el cual TGS se encargará de la comercialización a través del segundo de los VPU.
El proyecto procesará un volumen nominal en boca de pozo de 34 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, aunque Sardi precisó la corrección técnica que se aplica al fluido según su poder calórico. «Cuando se mida es un volumen que no tiene en cuenta la calidad del gas, pero cuando se relaciona a 9.300 kilocalorías, está en un volumen de 43 millones«. Con esta escala de operación respaldada por acuerdos en firme con YPF, Pluspetrol y Chevron, el megaproyecto cubrirá el 70% de su capacidad instalada.
La traza de un nuevo poliducto de 600 kilómetros culminará en la ciudad de Bahía Blanca, con la construcción de una planta de fraccionamiento green field y una terminal de almacenamiento y despacho en Puerto Galván. Este complejo permitirá separar el flujo en propano, butano y gasolina natural. Según las proyecciones de la empresa, la operación comercial plena se alcanzará en un plazo de 45 meses, estimando una producción de 3 millones de butano, propano y gasolina narural.

























