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Tres empresas petroleras con operaciones en Vaca Muerta abrieron el ciclo de tres paneles llamado Encuentro con los CEOs, que se realizará hasta el día jueves en el marco de Argentina Oil & Gas (AOG) 2017.

Inicialmente, Carlos Ormachea, presidente y CEO de Tecpetrol, una compañía del Grupo Techint, ofreció su visión: “Para nosotros Vaca Muerta es la oportunidad más importante de la Argentina en los próximos 10 años. Y el desafío es convertirla en realidad”, afirmó el ejecutivo. Explicó que se trata de “un recurso muy abundante, de muy buena calidad y que puede derivar en inversión, empleo y crecimiento y desarrollo para el país”.

No obstante, advirtió que hay que ser muy prudentes en las conclusiones porque aún hay pocos pozos en producción en esa área; entre ellos, los que Tecpetrol posee en Fortín de Piedra, un área de 250 km² donde tiene un plan de desarrollo con pozos de 2.000 metros de rama lateral con 27 etapas de fractura, y donde ya trabajan 2.000 personas. “Con aproximadamente seis meses de producción, observamos que la productividad de esos pozos en Vaca Muerta es comparable con la de varios pozos exitosos de los Estados Unidos”, sostuvo.

Al hablar del tamaño del desarrollo de Vaca Muerta, Ormachea aseguró que “si se logra desarrollar plenamente, sólo la inversión de la industria petrolera podría representar entre el 1 y el 2% del Producto Bruto Interno (PBI) por año, durante muchos años. Y a esto habría que sumarle, al menos al principio, otro tanto de inversiones en puertos, caminos, ductos e instalaciones. Entonces, contamos con la oportunidad de desarrollar un proyecto singular que puede tener un gran impacto en el crecimiento del país”.

Respecto de los desafíos por delante, Ormachea eligió mencionar sólo dos de una lista que calificó como “larga”. El primero es “lograr alcanzar costos que permitan tener un precio por debajo de los u$s 4 por millón de BTU. Para esto es necesario mejorar la eficiencia y la logística”, dijo.

Sobre ese punto, destacó que “en una operación ubicada a distancia de los insumos, la logística tiene un impacto muy importante, especialmente en la Argentina. Por ejemplo, poner arena en un pozo cuesta u$s 260. De ellos, u$s 200 son costos logísticos”, ejemplificó.

El otro desafío es mejorar la productividad laboral. “Vaca Muerta permitirá tener más empleos, de mayor categoría y mejor remunerados. Hay que aumentar la cantidad de personas mejor capacitadas, que puedan realizar distintas tareas, que estén comprometidas y que tengan la disciplina necesaria para bajar los tiempos muertos”, expresó Ormachea.

Tres factores

Por su parte, Germán Macchi, country manager de Pluspetrol Argentina, destacó los desafíos que la industria petrolera tiene para lograr sostenibilidad. “Hay tres factores: los precios, la productividad y los costos, ligados a la competitividad. La relación entre ellos permite determinar el éxito o no del negocio”, dijo el ejecutivo. Y agregó que, en cuanto a precios, “ésta es una industria de largo plazo y hacia 2035 todos los estudios indican que habrá un crecimiento de la demanda energética de entre 20 y 30%, y que habrá dos claros ganadores: las energías renovables y el gas. No obstante, en renovables hay una oferta y una demanda relativas, que no superan el 10 o el 15%”.

Macchi advirtió que las energías renovables competirán en ciertos aspectos con el mercado actual. “En 2016 ya había 164 países con algún tipo de regulación o promoción favorable a estas energías. Y esto puede condicionar los precios del petróleo y del gas en 10 o 20 años”.

Con respecto a la productividad, el directivo mencionó que depende de la naturaleza, de dónde está la cuenca y otras cuestiones. Y aunque se puede jugar con un par de mecanismos, es un factor clave que se puede trabajar sólo dentro de ciertos límites”.

En referencia a los costos, Macchi afirmó que “es lo más difícil ya que depende de la explotación, de los riesgos que cada empresa decide tomar, de los marcos fiscales de cada país y también de las condiciones macroeconómicas. Esto hace que haya países donde los costos totales promedio para petróleo sean de u$s 6, y otros donde sean de entre u$s 40 y u$s 50”.

No obstante, el ejecutivo aseguró que “en la Argentina se está entrando en una etapa diferente, donde después de más de 10 años de precios regulados volvemos a integrarnos con el mundo. En petróleo estamos ya por competir con precios internacionales, y en gas se va a tardar unos años, pero la intención del Gobierno actual parece ser ir hacia allí”.

Macchi concluyó su participación afirmando que “hay que trabajar fuertemente en la competitividad”.

El gas como oportunidad

Por otro lado, Horacio Turri, director ejecutivo de Gas y Petróleo de Pampa Energía, destacó que es la primera vez que participan en un evento del sector de esta magnitud, ya que ingresaron en esta industria en agosto de 2016 a partir de la compra de Petrobras Argentina. “Voy a focalizarme en el mercado del gas como ejemplo de lo que puede lograr una política errónea de precios. En invierno, la Argentina exporta aproximadamente un tercio de la demanda de gas natural y eso significa miles de millones de dólares que se gastan en el exterior. Es interesante analizar el paralelismo que hay entre el mercado de gas de Estados Unidos y el de Argentina. En Estados Unidos ya hay más de 300.000 pozos perforados de gas no convencional y cerca de 80.000 pozos horizontales, contra 200 que hay en nuestro país. En Estados Unidos, en la década del 70, había 22 años de reservas de gas y, luego de una política de precios regulados, bajaron a ocho. Entonces, el Gobierno decidió desregular el precio, crear marcos fiscales que incentivaran la inversión intensiva y destinar una gran inversión a investigación y desarrollo. Esto generó una gigantesca renovación tecnológica que bajó los costos. Y así surgieron varios pilares: la perforación horizontal, la fractura masiva, la sísmica 3D y el mapeo de microsísmica de fractura. Esto derivó en un aumento enorme de la productividad de los pozos. Esta tecnología ya está disponible, no hay que crear nada. Sólo hay que destrabar algunos cuellos de botella para que llegue a la Argentina de la forma más barata posible”. Por último, el directivo mencionó que un tema que representa otro cuello de botella es la expansión del midstream. “Actualmente hay aproximadamente 15 millones de m3 y es poco lo que queda hasta decidir construir otro caño que una Vaca Muerta con los centros de consumo. Para eso se necesitará coordinación ente las empresas y el Gobierno”, concluyó. ⌧

 

0 comentarios

  1. He leído comentarios imprecisos y algunas expresiones de deseo, salvando algún error de transcripción que pudiera haberse deslizado, no he avanzado ni un metro en mis conocimientos. El tema es difícil, pero no es críptico, podrían ser un poco mas precisos si es que ya tienen panoramas y datos mas concretos.

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