
Generación Mediterránea, la firma que nuclea el negocio de generación eléctrica del Grupo Albanesi, anunció este jueves que concluyó de manera exitosa su proceso de reordenamiento financiero integral tras un año de gestiones. La compañía logró reestructurar pasivos por un monto cercano a los US$ 1.500 millones en los mercados de capitales local e internacional, lo que permite adecuar los plazos de amortización a su capacidad real de cumplimiento de compromisos.
La compañía informó que el plan financiero cerró de forma definitiva la situación que comenzó en abril de 2025 debido a una coyuntura que combinó variables externas e internas. Albanesi es uno de los principales generadores de energía eléctrica en Argentina, con una capacidad instalada que representa aproximadamente el 8% de la generación térmica, lo que lo convierte en un actor importante del mercado.
La propuesta financiera estructurada por la firma contempló alternativas sin quitas nominales para el total de sus acreedores en ambos mercados, pero extendiendo los plazos de pago. Esta ingeniería financiera estabiliza la estructura de capital de la firma y otorga previsibilidad para el cumplimiento de las obligaciones corrientes. La regularización del pasivo, aseguró la compañía, pemite consolidar la sostenibilidad de la sociedad en el mediano y largo plazo.
El origen de la deuda de la generadora se remonota en su ciclo de expansión que implicó importantes inversiones en nuevas capacidades de generación eléctrica y la adquisición de activos en el sector energético. Según oportunos informes de la empresa y evaluaciones de agencias calificadoras, esta expansión fue financiada principalmente a través de deuda en dólares, lo que, en un contexto de alta inflación y fluctuaciones cambiarias, incrementó la carga financiera del grupo.
A su vez, se menciono en su momento la demora en los pagos por parte de CAMMESA y la disminución de ingresos debido a tarifas reguladas no ajustadas a la inflación que generaron un estrés de liquidez que culminó en el incumplimiento de pagos de intereses en mayo de 2025. Este incumplimiento llevó a la necesidad de una reestructuración de la deuda para adecuar los vencimientos a su capacidad de pago y estabilizar su situación financiera.
Refinanciamiento de plazos y sostenimiento de la prestación
Albanesi aclaró a través de un comunicado que a lo largo de todo el proceso «Generación Mediterránea garantizó la operación ininterrumpida de sus 10 centrales de generación al máximo de su disponibilidad de despacho. Para ello, se acordó con proveedores estratégicos la continuidad de los mantenimientos y el suministro de repuestos, alineando los planes de intervención al nivel de actividad».
La compañía adoptó medidas orientadas a preservar la continuidad operativa y sus inversiones críticas por US$ 600 millones. Entre ellas se destacan la puesta en marcha de la Central Térmica de Cogeneración Arroyo Seco (Santa Fe), así como la ampliación de las centrales Ezeiza (Buenos Aires) y Modesto Maranzana (Córdoba).
En el plano comercial, la firma suscribió en septiembre de 2025 el primer contrato bajo el marco de la Resolución 21/25 de la Secretaría de Energía. Este acuerdo privado se celebró con la firma Louis Dreyfus Company para la provisión directa de energía en su planta de Timbúes, Santa Fe. La operación comercial representó un paso importante para la el posicionamiento de la generadora en el mercado eléctrico mayorista.
El parque de activos de la empresa consta de 10 centrales de generación térmica que se distribuyen en siete provincias: dos en Buenos Aires, dos en Santa Fe, y las restantes en Córdoba, Río Negro, La Rioja, Tucumán y Santiago del Estero. El conjunto de estas instalaciones cuenta con una capacidad instalada de 1.855 MW. Este volumen de potencia equivale a casi el 8% de la oferta de energía térmica total de la Argentina.
Tras el cierre del frente de deuda, la operadora ratificó su meta de mantener un esquema de gestión enfocado en la eficiencia de sus plantas termoeléctricas. La modernización tecnológica del parque de generación apunta a sostener el abastecimiento regular de los grandes usuarios e industrias, tal como logró durante su reestructuración.




