
La Provincia de Neuquén decidió reconfigurar las reglas de juego para el uso de un insumo clave en Vaca Muerta y dictó una nueva reglamentación que modifica el canon por el uso del agua con fines industriales y para la actividad no convencional. La norma -publicada bajo el Decreto 792/26-le permitirá anticiparse al desembarco de los grandes proyectos que queden bajo el paraguas del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El timing de la nueva reglamentación -que entró en vigencia este 1° de julio- posibilitará a la gestión de Rolando Figueroa a responder a la arquitectura legal del RIGI ya que, una vez que los proyectos hidrocarburíferos ingresan al régimen federal, las provincias pierden margen de maniobra para alterar la ecuación de costos debido a las garantías de estabilidad fiscal y tributaria a largo plazo que establece. También va en línea con las exigencias de mayor sustentabilidad que el gobierno planteó las compañías de Vaca Muerta.
De esta forma, los cambios introducidos ahora por el gobierno neuquino buscan enviar una señal económica lo suficientemente agresiva como para que las operadoras eviten la inyección de flowback (agua de retorno de fractura) en pozos sumideros y comiencen a financiar nuevas tecnologías de reúso.
¿En qué consisten los cambios?
La nueva norma introduce dos modificaciones clave a la legislación original. Hasta ahora, el valor del recurso se regía a través de la Disposición N° 0352/16, que había fijado el Canon Básico para el Uso Industrial de Aguas Públicas en apenas $2,16 por metro cúbico. Si bien posteriormente se aplicaron resoluciones para actualizar sus valores, en la práctica el costo en pesos era marginal dentro de los gastos de una perforación.
La Disposición 260/26, articulada con el mencionado decreto, introduce una actualización automática de manera bimestral al cobro del canon del agua para uso en la Exploración y Explotación No Convencional. Esto evita que la provincia deba emitir nuevas resoluciones de actualización de forma constante, tal como se hacía desde 2016.
En segundo lugar, incorpora una fórmula por la cual el canon cobrado se calculará utilizando como referencia el Gasoil Grado 3 (Premium) de YPF en Neuquén capital. Este nuevo esquema abandona las sumas fijas e indexa el costo del recurso hídrico directamente al precio del combustible en surtidor. De esta forma, desde el 1° de julio de 2026, el canon será el equivalente a 2,5 litros de Gasoil Grado 3 por metro cúbico (m3) de agua captada. A partir del 1° de enero de 2027, el valor escalará a 3 litros por m3 quedando indexado de forma automática mediante declaraciones juradas bimestrales.
El factor RIGI: fijar precio antes de la estabilidad fiscal
Esta nueva reglamentación le permite a Neuquén anticiparse mediante la actualización de una tarifa que, en los hechos, desmotivaba la reutilización del agua en los proyectos hidrocarburíferos de Vaca Muerta. Asimismo, contempla el fuerte impacto que tendrá sobre las cuencas la actividad proyectada para el período 2029/30, frente a la crisis hídrica que atraviesa la provincia.
“En el contexto actual, en el que Vaca Muerta tiene varios proyectos solicitando el RIGI, es una forma de resguardar tarifas a futuro, teniendo en cuenta que luego las pautas no podrán modificarse por 30 años”, opinó a Econojournal Pedro Brissio, socio gerente de Confluencia Ambiental.
Para entender el impacto de la medida hay que mirar el balance hídrico de Vaca Muerta: el desarrollo masivo de pozos horizontales demanda volúmenes que requieren desde 30.000 a 72.000 m3 de agua por pozo. Una vez realizada la estimulación hidráulica, el pozo devuelve a la superficie el flowback, un fluido que regresa con una carga alta de salinidad, además de químicos y arenas residuales.
Según el informe “Cadena de Valor para el desarrollo de Vaca Muerta: Análisis y Proyección de los Insumos y Servicios Requeridos”, elaborado en 2025 por el Instituto Argentino del Gas y el Petróleo (IAPG), en el pico de actividad de Vaca Muerta (previsto para 2029) se consumirán entre 60 y 70 millones de m3 de agua. Si se considera el período 2026-2040, el volumen se disparará a entre 700 y 800 millones de m3 en total, una cifra equivalente al 3% del caudal del río Limay en un año.
“Hasta hoy, el destino del agua en Vaca Muerta se dividía en tres opciones: riego, reúso industrial o pozos sumideros. Sin embargo, en la realidad el 97% del agua va a parar a los pozos sumideros. Apenas un 3% se recicla en proyectos piloto muy puntuales”, agregó Brissio.
En este sentido, afirmó que como el costo de captar agua dulce del río era insignificante, las empresas no tenían incentivos para costear la infraestructura o tecnologías de tratamiento del flowback. El mismo argumento sostiene el decreto oficial, el cual plantea específicamente que “los costos económicos de los proyectos de reúso compiten principalmente con el canon aplicable al agua captada, sin que exista una obligación general impuesta por el Estado (…) Los valores vigentes no resultan suficientes para generar señales económicas compatibles con los objetivos de reúso, eficiencia hídrica y preservación del recurso perseguidos por la Provincia”.

Tecnologías y costos: el nuevo cálculo de las operadoras
El encarecimiento del agua dulce forzará un cambio de paradigma tecnológico en los próximos meses. Tratar el flowback requiere procesos disímiles que van desde la filtración básica y tratamientos físico-químicos hasta la ósmosis inversa. El remanente es un agua altamente salina que exige un blendeo (mezclado) con agua dulce del río para bajar su salinidad y poder darle nuevos usos.
“Antes, con los cánones bajos, ni se evaluaban las tecnologías de tratamiento. Con este nuevo esquema de precios, las empresas ya tienen la necesidad de sentarse con un prestador de servicios a evaluar qué tecnología les conviene contratar para reducir el pago del canon”, detalló Brissio.
Aunque el impacto inicial sobre el opex (costo operativo) de las productoras será notorio, en el gobierno neuquino confían en que la medida acelerará la masa crítica de proyectos de reciclado. El objetivo técnico de mínima es que las unidades de tratamiento permitan elevar los niveles de reúso en el circuito de fractura a un 10% o 15% en el corto plazo, cerrando paulatinamente un circuito hídrico circular en el corazón de Vaca Muerta.
Para esto, el gobierno provincial presentó a las compañías otro incentivo explicitado en el artículo 5° del Decreto 792/26 que les permitirá reducir en gran medida el valor del canon del agua si incorporan “esquemas de aprovechamiento complementario del agua pública captada, destinando parte del recurso autorizado a proyectos productivos, agropecuarios, forestales, industriales, ambientales, o de cualquier otra naturaleza que sean declarados por la Provincia del Neuquén como estratégicos para el desarrollo económico, social o ambiental de la misma”.
Fuentes provinciales confirmaron a este medio que el objetivo de este artículo es que las empresas cuenten con un incentivo económico que también las impulse al reúso del agua y su aplicación a nuevos sistemas productivos.
























