
El desempeño del sector energético en la Argentina experimentó una moderada expansión durante el primer trimestre de 2026. Según el informe técnico publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el nivel general del Indicador Sintético de Energía (ISE) registró una suba de 1,2% con respecto a igual período de 2025.
En tanto, la serie desestacionalizada presentó un incremento de 1,4% frente al trimestre anterior, mientras que el índice de tendencia-ciclo marcó un avance de 0,7% en la comparación intertrimestral, lo que consolidó una trayectoria positiva en el inicio del año.
El resultado global del indicador reflejó un comportamiento heterogéneo entre los distintos componentes que integran la matriz energética. Mientras que los derivados del petróleo seleccionados para la medición exhibieron un fuerte incremento interanual, la generación neta de energía eléctrica y el gas distribuido por redes sufrieron retrocesos significativos en comparación con el primer trimestre del año previo.
En el sector de la electricidad, la generación neta del Sistema Interconectado Nacional, excluyendo el insumo propio utilizado por las plantas, sufrió una caída de 1,6% respecto al primer trimestre de 2025. Desde el organismo estadístico asociaron esta contracción principalmente a una menor producción de origen hidráulico y térmico.
En cuanto a las perspectivas para el segundo trimestre de 2026, la encuesta cualitativa sectorial reveló que el 50% de las firmas consideró que la demanda interna no variará, un 33,3% anticipó una disminución y solo un 16,7% estimó un incremento.
El sector gasífero también en negativo

El panorama del sector gasífero también tuvo signo negativo, ya que el volumen de gas distribuido por redes, neto de las entregas efectuadas a las centrales de generación eléctrica, registró una disminución de 9,6% interanual. La caída obedeció de forma particular a un menor requerimiento por parte de los usuarios industriales.
De cara al trimestre siguiente, el 70% de las empresas distribuidoras consultadas por el Indec previó una estabilidad en la demanda local, en tanto que el 30% proyectó un escenario de aumento, sin que la mayoría prevea saldos exportables.
En contraposición, el sector petrolero actuó como el principal motor de crecimiento del bloque energético general. Los derivados del petróleo considerados para la estructura del ISE, medidos en toneladas equivalentes de petróleo (TEP), registraron una suba conjunta de 9,8% respecto al primer trimestre de 2025.
Al analizar este comportamiento, la mayor incidencia positiva provino del consumo de gasoil neto de centrales eléctricas, es decir el campo, la industria o la generación. A la vez, para el período abril-junio, la mitad de los refinadores locales consideró que el mercado doméstico permanecerá estable.
Por su parte, el segmento de autogeneración y cogeneración eléctrica reflejó las variables operativas de la actividad industrial pesada y extractiva de la Argentina. Durante el primer trimestre de 2026, la autogeneración total combinada entre la minería y la industria manufacturera aumentó 6,5% interanual.
Este salto se produjo como consecuencia de una fuerte expansión del 36,1% en los excedentes de energía despachados al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), lo cual logró mitigar el impacto de una contracción del 2,0% en la energía destinada al autoconsumo puro.
El inicipiente peso de la demanda minera

Al evaluar de forma aislada el desempeño de los campamentos mineros, la autogeneración eléctrica en este sector específico evidenció un crecimiento de 10,5% interanual. Dicho incremento estuvo traccionado por las ventas de energía despachada al MEM, que experimentaron un ascenso del 42,8% respecto al mismo lapso del año anterior.
Por el contrario, la energía dirigida al autoabastecimiento de los propios yacimientos mineros se redujo un 3,8%, confirmando una mayor interacción de las empresas privadas con la red nacional interconectada.
Finalmente, el mercado de los biocombustibles aportó cifras de crecimiento sostenido a la oferta verde. Los datos resumidos por la Dirección Nacional de Estadísticas Económicas arrojaron que la producción y despacho de biodiésel anotó una variación positiva del 12,5% interanual.
En paralelo, el sector del bioetanol registró un progreso del 4,3% en comparación con igual trimestre de 2025, cerrando un balance trimestral donde los combustibles de origen vegetal y los refinados de petróleo lideraron los indicadores de reactivación.
























