
“Argentina es uno de los países núcleo de nuestro portafolio. Estamos con muchas ganas de aumentar nuestra presencia”, aseguró Mariano D’Agostino, vicepresidente de Marketing & Comercial de Harbour Energy en el panel del Midstream & Gas Day, organizado por EconoJournal, en que tres productoras destacaron la desregulación que está impulsando el gobierno de Javier Milei en el mercado del gas. También participaron Victoria Sabbioni, VP Comercial de CGC y Santiago Patrón, director de Comercialización y Midstream de Pampa Energía, bajo la moderación de Daniel Nuñez, gerente de operaciones de Megsa
La visión de Harbour Energy
D’Agostino destacó que el sector atraviesa un momento de transición y se mostró confiado con respecto a las posibilidades que ofrece la industria hidrocarburífera argentina. “Hay una ola de crecimiento que se está concretando en lo que refiere a GNL y de la que somos parte, somos socios, pero ya estamos pensando hacia dónde vamos más allá de eso”, aseguró el ejecutivo de Harbour, compañía que tiene una participación del 15% en el consorcio Southern Energy que está llevando adelante un proyecto para exportar GNL.
“¿Cómo vamos a ser más competitivos? Yo sintetizaría esa pregunta que nos hacemos todos los días en cómo hacer que Vaca Muerta sea más competitiva a nivel global. Porque nosotros, cuando miramos las inversiones, las vemos competiendo con otro portafolio que está distribuido en casi todo el mundo hoy, en casi todos los husos horarios, y tenemos que convencer a nuestro management en casa matriz o a nuestros accionistas de que es un buen momento para invertir en la Argentina”, agregó D’Agostino.
Con esa pregunta como disparador de su análisis, el ingeniero de Harbour puso el foco en tres cuestiones: la infraestructura, la interacción entre el mercado doméstico, el regional y el mercado de exportación de líquidos y la atracción del capital extranjero.
Respecto de la infraestructura, remarcó que la inversión en esa área es “la llave que desbloquea el valor de las moléculas que tenemos hoy en Vaca Muerta”.
Luego sostuvo que la otra clave es “cómo hacer que la interacción entre los tres mercados que tenemos, que es el mercado doméstico con su dinámica, complicada hasta ahora por esta transición que estamos viviendo, el mercado regional todavía con cierta administración y el mercado de exportación a través de líquidos, a través de GNL, que hoy viene fuertemente apalancado en las reglas del RIGI también. La interacción de esas tres realidades va a determinar la eficiencia y la competitividad de nuestra industria”, agregó.
Por último, aseguró que es fundamental hacer más atractivo el mercado para el capital extranjero porque es el próximo salto en eficiencia, en competitividad y en volumen que podemos tener. “En el inicio del foro, María (Tettamanti) planteó un buen norte en el que los privados vayamos asumiendo cada uno nuestros roles, nuestras responsabilidades y tomemos nuestras decisiones. Creo que es importante marcar que eso se viene demostrando. Pasó como un dato, pero hoy Ricardo Hösel dijo que la cuenca pasó de producir 250.000 a 700.000 barriles. Ese salto es impresionante. En cuanto a la producción de gas, hace 5 años a la cuenca neuquina le costaba llenar los caños y ahora se amplió el transporte y vamos a sacar el gas de Southern Energy también de la cuenca neuquina. Todo esto en menos de 15 años. Es motivo de orgullo lo que pasó y creo que eso es lo que también ven nuestros accionistas, ven desde la Harbour, cuando ve a la Argentina”, subrayó.
CGC elogió los cambios regulatorios
Victoria Sabbioni, vicepresidenta Comercial de CGC, sostuvo que el mercado gasífero atraviesa una etapa de transición marcada por el cambio de reglas y el sinceramiento de tarifas y costos de abastecimiento. Según explicó, las distribuidoras recuperaron un rol central como responsables de contratar no sólo el gas sino también el transporte, mientras que la adecuación de las rutas y tarifas de transporte permitió alinear mejor la realidad física del sistema con los compromisos contractuales. “El mercado todavía está conviviendo con esos cambios, adaptándose cada actor de la cadena”, señaló.
La ejecutiva destacó que el nuevo esquema obliga a todos los participantes a redefinir estrategias de contratación y asumir mayores riesgos comerciales, un proceso que CGC observa “de manera muy positiva” porque acerca al sector a una lógica de mercado. En ese contexto, mencionó la revisión de mecanismos heredados del Plan Gas, la reformulación de obligaciones de inyección para los productores, la salida progresiva de Enarsa de algunos contratos con distribuidoras y los avances para que los generadores eléctricos comiencen a comprar directamente su combustible.
Al mismo tiempo, Sabbioni remarcó que ya se están tomando decisiones que trascienden la coyuntura y apuntan al mediano y largo plazo. Entre ellas mencionó proyectos vinculados al GNL, nuevas iniciativas de transporte y la contratación anticipada de capacidad para exportación. “Estamos conviviendo con decisiones de cómo nos movemos en este corto plazo de la transición, pero al mismo momento ya tomando posiciones respecto del mediano y largo plazo”, afirmó. Según su análisis, estas definiciones muestran a los distintos actores buscando asegurar tanto el abastecimiento de gas como la capacidad de transporte necesaria para futuros desarrollos y exportaciones.

Pampa Energía, una empresa integrada que aprovechó la oportunidad
Santiago Patrón, director de Comercialización y Midstream de Pampa Energía, afirmó que el mercado atraviesa un año de transformaciones profundas, impulsadas tanto por la reasignación de capacidad de transporte como por los cambios regulatorios que habilitan a los generadores eléctricos a gestionar directamente la compra de gas. Destacó especialmente la resolución 400, que permite a los productores transferir los contratos que mantenían con CAMMESA a generadores específicos. En el caso de Pampa, explicó que la compañía aprovechó esa posibilidad para asumir el abastecimiento de sus propias centrales térmicas.
Según Patrón, la integración entre producción de gas y generación eléctrica le permitió a la empresa convertir un riesgo en una oportunidad. Al desvincularse del esquema de CAMMESA, Pampa incrementó en dos millones de metros cúbicos diarios su producción para abastecer sus centrales durante el invierno, cuando la demanda de las distribuidoras aumenta. Además, la compañía participó activamente en las licitaciones de GNL para junio y julio, obteniendo volúmenes para las centrales Genelba y Ensenada Barragán. “Estamos volviendo a lo que era en su momento el libre mercado de compra de combustibles”, sostuvo.
De cara al futuro, el ejecutivo advirtió que el crecimiento del gas asociado proveniente de Vaca Muerta no eliminará la necesidad de seguir desarrollando producción de gas seco, especialmente para cubrir los picos de demanda invernales. En ese sentido, consideró que el fin del Plan Gas obligará a un reacomodamiento entre oferta y demanda y que “el precio va a tener que reflejar la necesidad de producir el gas seco”. También señaló que grandes consumidores, distribuidoras y generadores deberán modificar sus estrategias de contratación y asegurar suministros con mucha mayor anticipación que en el pasado para garantizar el abastecimiento en los meses de mayor consumo.





