
El gobierno lanzará una nueva licitación para instalar almacenamiento de baterías de energía eléctrica en todo el país. Según pudo conocer EconoJournal de distintas fuentes oficiales y privadas, los pliegos de AlmaSADI -tal como se llamará la nueva compulsa- ya están listos y Cammesa, la compañía que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), los dará a conocer a mediados de febrero.
El año pasado el gobierno impulsó AlmaGBA, la primera licitación que realizó la Argentina para instalar baterías (BESS, por sus siglas en inglés), con el objetivo de reforzar las áreas de Edenor y Edesur en el AMBA mediante la instalación de unidades de almacenamiento por 713 MW.
AlmaSADI: así será la nueva licitación de almacenamiento de baterías
La nueva compulsa será para instalar unidades de almacenamiento de energía por 700 megawatts (MW), según confirmaron a EconoJournal distintas fuentes. El contrato será por un período de abastecimiento de 15 años, al igual que AlmaGBA. La intención del gobierno es reforzar algunos nodos que están saturados y operan en estado crítico en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
En particular, la licitación tiene previsto que la mayoría de las baterías se instale en nodos saturados de las regiones conectadas a líneas de alta tensión de 132 kV, sobre todo para reforzar el NOA, NEA y algunas zonas de la Patagonia. El diseño y los detalles de la licitación están en manos de técnicos y directivos de la Secretaría de Energía y de Cammesa.
Las baterías de almacenamiento ayudan a cubrir los picos de consumo y podrían tener un rol clave en los apagones masivos por fallas en las redes de trasmisión y distribución eléctrica, como las que ocurrieron el 31 de diciembre en el área de Edesur y el del 15 de enero en Edenor, que dejaron a un millón de usuarios sin electricidad en ambas ocasiones.
Quién será el offtaker de AlmaSADI
Una diferencia entre la nueva licitación para instalar baterías y la de 2025 es que AlmaGBA tuvo un mecanismo de contractualización entre las empresas generadoras adjudicatarias las distribuidoras Edenor y Edesur. Cammesa actuó como garante de última instancia.
Es decir, la compañía encargada del despacho eléctrico no es el comprador único de energía de las baterías, como ocurrió en los últimos 20 años con contratos como el RenovAr y de las resoluciones 220/2007, 21/2016, 287/2017. Este rol de Cammesa va en línea con la reforma eléctrica que impulsa el gobierno para que los contratos se firmen entre privados.
Con la nueva licitación AlmaSADI el escenario técnico es más complejo porque no es posible ‘calzar’ los proyectos de almacenamiento en una distribuidora provincial en particular y porque, además, en el interior del país no existe una homogeneidad en el riesgo crediticio que permita la contractualización entre privados. Por eso, se avanza con la idea de que Cammesa pueda oficiar como offtaker (comprador de energía).

Licitación de baterías en la Argentina
Después de AlmaGBA del año pasado, AlmaSADI sería la segunda licitación en la Argentina para instalar unidades de almacenaje de energía eléctrica. En la región, países como Chile y Brasil también están avanzando en el mismo sentido.
El almacenaje de energía es una tecnología que comenzó a utilizarse recientemente en el mundo y permite la instalación en un período de entre 12 y 18 meses de potencia almacenada en baterías, menos de los dos años que demanda aproximadamente construir una nueva central de generación.
En la licitación AlmaGBA se adjudicaron 12 proyectos por 713 MW exclusivamente en las redes de Edenor y Edesur para reforzar el sistema del AMBA. El precio promedio de adjudicación fue de 11.619 US$/MW por mes.



























5 Responses
El almacenaje de energía es una tecnología que comenzó a utilizarse recientemente en el mundo y permite la instalación en un período de entre 12 y 18 meses de potencia almacenada en baterías, menos de los dos años que demanda aproximadamente construir una nueva central de generación.
Cambiar cables por otros de mayor sección y nuevas celdas de transformación es más rápido para lo mismo.
el problema no es la falta de oferta de generación sino la renovación de una red obsoleta. Volvimos a la epoca de la atamos con alambre. Em el mundo se esta empezando a usar para mitigar la intermitencia de las redes eléctricas con energía renovable que en Europa y en España sobre todo tienen mas del 80 % es renovable. Además, esto reemplaza la infraestructura que las distribuidoras no han querido hacer.
Ayuda a la estabilidad del sistema. Baja las cargas de las lineas de transporte. Y mitiga intermitencia de las renovables que son mas baratas, por lo tanto va a haber cada vez mas.
Cual es tu punto negativo? donde se reemplaza infraestructura?
El problema argentino no es la falta de energía, sino de transporte y de inversión de distribución. Esta es una «solución» CARISIMA, que vamos a pagar los usuarios -¿quien si no?- y es un negocio para unos pocos. Y la inversión en transporte la vamos a tener que hacer igual, y tambien la vamos a pagar los usuarios. Vamos a pagar 2 veces por lo mismo. En vez de distraernos con las baterias tendrían que estar renovando la red de transporte y distribucion, la última milla que sigue siendo un desastres desde hace 30 años.
Perfecto Gabriel, pero los usuarios del AMBA no estan pagando por la energia lo que vale. Ademas, No se pueden arreglar 30 años de desastres en tan poco tiempo. Lo de las baterías es lo mas rápido para implementar. Las soluciones nunca son perfectas, hay que elegir el mal menor.
La licitación por 700 MW de almacenamiento es una señal relevante para el mercado eléctrico argentino. El desarrollo de sistemas de baterías no solo aporta flexibilidad operativa, sino que permite optimizar despacho, gestionar picos de demanda y reducir costos sistémicos asociados a restricciones y generación ineficiente.
Desde la perspectiva de inversión, el punto clave será el diseño contractual y la señal económica: esquemas que reconozcan adecuadamente servicios complementarios, capacidad firme y arbitraje energético pueden transformar al almacenamiento en una clase de activo atractiva para capital privado.
Si el marco regulatorio brinda previsibilidad y reglas claras, esta iniciativa puede consolidar al almacenamiento como un componente estratégico para fortalecer la confiabilidad del sistema y mejorar la competitividad energética del país.