El reordenamiento del sistema gasífero en el país, el declino productivo de la cuenca Noroeste y de Bolivia y la falta de capacidad de transporte en los ductos troncales dejan al NOA como la región más expuesta para el próximo invierno. En el caso de que se pueda transportar gas desde la terminal regasificadora de Escobar hasta las provincias del norte, los industriales tendrán que pagar el GNL importado a precios elevados por la guerra de Medio Oriente.