En 2017 bajo su primera administración, Donald Trump, decidió aplicar una serie de aranceles para evitar la competencia desleal con los proveedores locales en la importación de tuberías de acero principalmente provenientes de la India. La medida, de fuerte corte proteccionista, tuvo a la firma Welspun en el centro de la polémica. Su efecto positivo en la industria siderúrgica y el enfrentamiento con las petroleras.