La Secretaría de Energía oficializó la adjudicación de 700,5 MW en almacenamiento por unos US$ 700 millones de inversión, bajo un modelo que premió las ofertas más competitivas. El proceso mitiga las restricciones del sistema en nodos críticos y el volumen de ofertas sienta las bases para la derivación de futuros contratos directamente entre privados.