El gobierno volvió a postergar la actualización del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (CO2) para evitar un impacto en el precio de las naftas y el gasoil y que, a su vez, presione a la inflación. Lo hizo mediante el decreto 168/2023 publicado este viernes en el Boletín Oficial. En los hechos, el Poder Ejecutivo congeló los impuestos hasta el 1° de julio para el tercer y cuarto trimestre de 2021, todo el 2022 y el primer trimestre de 2023. Por la postergación a la suba de los impuestos a los combustibles, el Estado perdió más de US$ 3.600 millones de recaudación, según estimaciones de la consultora Economía & Energía.
Los impuestos a los combustibles se actualizan trimestralmente según el índice de inflación del INDEC. Pero en los últimos años el gobierno congeló los impuestos para evitar que impacten en los precios de los combustibles, ya que las petroleras suelen trasladar de manera automática el ajuste impositivo a los surtidores.
El Estado se perdió de recaudar US$ 480 millones en 2021, US$ 1.800 millones en todo 2022 y US$ 585 millones en el primer trimestre de 2023 por la ampliación de la brecha entre el valor real del impuesto y lo que correspondería según normativa. Pero se suma lo que no recauda del segundo trimestre de 2023, ya que la actualización se postergó hasta julio, lo que sumaría un monto similar al primer trimestre del año.
Estimación
Para estimar la pérdida de recaudación, la consultora Economía & Energía considera los montos del ICL y CO2 publicados por AFIP para cada mes y le descuenta la mezcla por ley de los biocombustibles (no gravados), las ventas de naftas en el sur del país (zona exenta) y las ventas de gasoil en el sur del país (con monto diferenciado del ICL), multiplicados por el volumen total de ventas de naftas y gasoil (excluyendo usinas, petroquímica y bunker internacional).
El gobierno postergó cuatro veces la actualización del impuesto a los combustibles en 2021 y tres en 2022. La última postergación terminaba este 31 de marzo. Economía & Energía estimó que si el gobierno actualizara los montos del impuesto deberían subir un 137% a partir de este sábado 1° de abril.
El decreto
El decreto de la nueva postergación está firmado por el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Agustín Rossi, y el ministro de Transporte, Diego Giuliano. En los considerandos señala que “debe tenerse en cuenta que tratándose de impuestos al consumo, y dado que la demanda de los combustibles líquidos es altamente inelástica, las variaciones en los impuestos se trasladan en forma prácticamente directa a los precios finales de los combustibles”.
Y que “en línea con las medidas instrumentadas hasta la fecha, y con el fin de asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios, resulta razonable, para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, postergar hasta el 1° de julio del año 2023 los efectos de los incrementos en los montos de los impuestos”.