
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este martes la aprobación del ingreso del proyecto cuprífero Vicuña al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por parte del Comité Evaluador, considerado el mayor de los proyectos de cobre en el portfolio minero de la Argentina. El megaproyecto en la provincia de San Juan es un joint venture entre las corporaciones BHP y Lundin que contempla una inversión inicial comprometida de US$9.700 millones.
Según las proyecciones de las compañías controlantes, el Distrito Vicuña que es la unión de los yacimientos Filo del Sol y Josemaría posee un potencial de escalabilidad a largo plazo de hasta US$18.000 millones de inversión. Por su envergadura financiera y constructiva, el activo se posiciona desde su inicio como uno de los cinco emprendimientos de cobre más grandes del mundo.
Al realizar el anuncio de la aprobación del RIGI en su cuenta de la red social X, Caputo resaltó que «este proyecto generará exportaciones por más de US$2.600 millones al año y más de 30.000 empleos directos e indirectos. Más inversión productiva, más trabajo y más crecimiento para los argentinos».
El esquema de desarrollo delineado por los operadores se estructuró a partir de los resultados de su Evaluación Económica Preliminar (PEA, por sus siglas en inglés) presentada en febrero de este año, la cual pauta una explotación secuencial por etapas operativas. La primera fase contempla el desarrollo inicial del yacimiento Josemaría, una decisión de arquitectura de procesos que optimiza la utilización de la infraestructura base ya planificada.
La segunda secuencia operativa incorporará los recursos de óxidos provenientes del depósito Filo del Sol, para culminar en una tercera etapa orientada a la expansión masiva sobre los recursos sulfurados y a la construcción de la infraestructura de molienda y transporte pesado requerida para procesar el mineral a gran escala.
Actualmente, Vicuña atraviesa un proceso de diálogo con autoridades nacionales, provinciales y de terceras compañías por el acceso a una línea eléctrica de alta tensión que asegurará el suministro de energía para las operaciones. Las partes vienen de participar de una audiencia pública en torno a la propuesta de la empresa de repotenciar y poner en operación en 500 kV una infraestructura que hoy funciona en 132 kV entre Nueva San Juan y Rodeo.
La riqueza minera de Vicuña

De acuerdo con las métricas geológicas detalladas en la PEA, el complejo minero posee un potencial nominal de producción promedio de 395.000 toneladas de cobre equivalentes al año durante sus primeros 25 años de vida útil. A esta producción base de metal rojo se adicionará un flujo coproducto estimado en 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata anuales, lo que eleva el valor económico neto del activo y morigera el riesgo de volatilidad de precios internacionales mediante subproductos.
La compañía resaltó en distintos momentos que el enfoque modular y escalable adoptado por el consorcio permite mitigar los riesgos de ejecución de capital inicial (vulnerabilidades de ramp-up), alineando los plazos de construcción con la maduración técnica del yacimiento.
Vicuña computa una dotación actual de 2.421 trabajadores desempeñándose de manera directa en la operación de la Argentina. Esta estructura de personal técnico se compone actualmente por 580 empleados directos en nómina y 1.841 operarios vinculados contractualmente mediante firmas de servicios especializados.
La empresa también precisó que el desglose demográfico del empleo subraya que «el 92,6% de la plantilla global es de nacionalidad argentina, mientras que, en el segmento corporativo de contratación directa, la representatividad regional se incrementa sustancialmente con más del 81% de profesionales y operarios oriundos de la provincia de San Juan«.
Vicuña resaltó que el entramado productivo y de valor industrial que moviliza el proyecto se traduce en «una red activa de 245 empresas contratistas que proveen servicios de geología, perforación diamantina, transporte logístico de alta montaña, mantenimiento metalmecánico y obras civiles de alta complejidad».
«El impacto en la cadena de valor doméstica evidencia una fuerte impronta de desarrollo federal: 150 de estas firmas proveedoras corresponden a estructuras comerciales radicadas en San Juan, lo que equivale al 61,2% del padrón total de subcontratistas«, explicaron voceros de la compañía. Al interior del ecosistema pyme provincial, se destaca la participación de 20 empresas de base logística en el departamento de Iglesia y 130 distribuidas en el resto del territorio sanjuanino.
Tras las críticas recientes recibidas por la adjudicación a una empresa china de la construcción de un campamento de alta montaña, Vicuña resaltó su «estrategia de abastecimiento nacional que relega la participación de corporaciones de capital extranjero a menos del 4% del total de los proveedores activos del padrón del proyecto, cumpliendo con creces las normativas de compre local e integración productiva que demandan las regulaciones sectoriales».
A medida que el proyecto avance en el cronograma constructivo viabilizado por las ventajas impositivas del RIGI, las demandas de bienes de capital, insumos químicos, energía eléctrica de alta tensión e infraestructura vial experimentarán una evolución exponencial.
Este incremento de la demanda de insumos críticos exigirá que la cadena de proveedores locales inicie procesos de certificación de normas internacionales (ISO, Green Gold, entre otras) para dar respuesta al volumen operacional de un activo catalogado como de clase mundial. La ingeniería de detalle proyectada obligará a un escalonamiento continuo en la sofisticación de los servicios contratados durante los próximos dos ejercicios fiscales.

























