
La petrolera argentina Pluspetrol concretó este jueves la venta de sus activos en tres áreas mediante un swap con YPF que le habilitó el ingreso a La Escalonada y Rincón de las Ceniza como parte de su estrategia corporativa que implica concentrarse en la producción de crudo y apalancar un ambicioso proyecto que necesita la Cuenca Neuquina: el Vaca Muerta Liquids. Se trata de una planta de procesamiento de líquidos de gas natural, o NGLs por sus siglas en inglés, para exportación.
Fuentes de la compañía confirmaron a EconoJournal que el proyecto se encuentra en una fase inicial y que el objetivo es participar en partes iguales con YPF, atado a la Decisión Final de Inversión (FID). Posteriormente, permitiría el ingreso de compañías norteamericanas y otras interesadas: “Es un proyecto que requiere de una estructura de financiamiento de gran envergadura. Estimamos que en un principio la producción saldrá de los bloques en asociación con YPF”, aseguraron.
Para concretar este desarrollo, la petrolera estima que se necesitarán unos US$ 2.000 millones de inversión que permitirían construir una planta y un poliducto para evacuar los líquidos hacia el Océano Atlántico.
La jugada por los gases líquidos en Vaca Muerta
Tras adquirir los activos de ExxonMobil en 2024, Pluspetrol decidió enfocarse en los desarrollos de La Calera y Bajo del Choique-La Invernada. Posteriormente, inició un proceso que implicó la venta de Los Toldos II Oeste a la petrolera estadounidense Continental Resources y tantear también en el mercado el interés por Pampa de las Yeguas y Los Toldos Sur.
La gran cantidad de gases líquidos que surgen en Vaca Muerta, y que incluyen productos como propano, butano y gasolina, abrió la posibilidad de ampliar el negocio de la venta de estos hidrocarburos mediante un proyecto que permita su elaboración y posterior exportación.
Según estimaciones de la propia compañía, si la Cuenca alcanzara los 100 millones de metros cúbicos de gas rico -incluyendo el gas asociado y el de áreas como La Calera-, se podrían producir 12 millones de toneladas por año de hidrocarburos licuables, que se traducirían en unos US$ 5.000 millones por año en facturación.
Con este objetivo en la mira, Pluspetrol decidió desprenderse de su participación en Las Tacanas, Aguada Villanueva y Meseta Buena Esperanza, tres bloques principalmente productores de gas y que YPF sondeaba para apalancar inversiones en el marco del proyecto Argentina LNG.
Al incorporarse a Rincón de la Ceniza y La Escalonada, Pluspetrol alineó junto con La Calera su estrategia para producir esos gases líquidos. “Los NGLs se venden entre diez y doce dólares porque ya se trata de insumos petroquímicos que tienen alta demanda internacional”, había dicho Sergio Cavallin, Corporate Commercial Development Manager de Pluspetrol, en el Midstream & Gas Day organizado por EconoJournal.
Fuentes consultadas también aseguraron que el proyecto de Vaca Muerta Liquids buscará adherirse a los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Si bien en un principio se había planteado iniciar los primeros trabajos en 2026, con el objetivo de completar el desarrollo para el año 2029, indicaron que actualmente está en una “fase embrionaria”.
























