
Los despidos anunciados la semana pasada en la Comisión Nacional de Energía Atómica dejaron virtualmente paralizadas áreas clave del organismo y afectaron el cumplimiento de contratos de servicio que le reportan recursos sustanciales a la institución. Así se lo hicieron saber al presidente del organismo, Martín Porro, dos gerentes de área que solicitaron por escrito la reincorporación de su personal. Además, renunciaron tres gerentes en disconformidad con las desvinculaciones de los profesionales contratados.
Frente al impacto que generaron los despidos en algunas áreas, las autoridades aseguraron ante los gremios y algunos gerentes estar dispuestas a revisar casos particulares, pero ya adelantaron que no habrá una reincorporación masiva de los despedidos.
Este lunes estaba prevista una nueva reunión con el sindicato que inició poco antes del mediodía, pero al mismo tiempo comenzaron a llegarles los telegramas al personal despedido que el martes de la semana pasada se había enterado de la novedad a través del sistema de Gestión Documental Electrónica.
Ese mismo martes Porro justificó en la red social X las desvinculaciones al afirmar que “no hubo despidos de personal científico ni estratégico”. Luego agregó que “la medida forma parte de una serie de cambios que está implementando nuestra gestión desde su inicio, cuyo objetivo central es el crecimiento y la modernización de una estructura organizativa que necesita mayor dinamismo en todos sus proyectos”. “Cabe aclarar que ningún operador licenciado, investigador ni personal especializado fue desvinculado. Que quede claro, estamos buscando potenciar la CNEA, no disminuirla”, insistió. Sin embargo, los pedidos formulados por varios gerentes de la entidad contradicen esas afirmaciones.
Áreas paralizadas e ingreso de recursos en riesgo
El gerente del Área Energía Nuclear, Juan Manuel Ranalli, también le envió una carta a Porro solicitándole la reincorporación de los seis trabajadores despedidos de su área. “La interrupción de sus vínculos laborales genera un impacto sumamente negativo y un perjuicio directo sobre la operatividad de instalaciones críticas, la continuidad de proyectos de absoluta relevancia para la casa y que atañen a cuestiones estratégicas, así como al cumplimiento de compromisos contractuales vigentes que representan dividendos sustanciales para la Institución”, dice en la solicitud que elevó el miércoles pasado a la presidencia de la CNEA.
“Las referidas desvinculaciones resultan contradictorias a los lineamientos de generación de recursos y vectores de exportación, formulados por el Sr. Secretario de Asuntos Nucleares en la Sede Central de nuestra institución, durante la celebración del 31 de mayo de 2026”, agrega luego.
Los trabajadores por los que reclamó Ranalli son Paula Alderete, Gustavo Menéndez, Gustavo Bosisio, Micaela Bianchi, María Eugenia Martínez y Ailén Bárbara Disi. En cada caso formuló una breve justificación sobre por qué es importante que continúen realizando sus tareas.
En el caso de Paula Alderete, Ranalli detalla que “es la única operadora calificada del Microscopio Electrónico de Barrido en el Centro Atómico Constituyentes y “su baja pone en riesgo inminente las acreditaciones bajo norma ISO/IEC 17025 (ante la OAA) e ISO 9001 (ante IRAM), siendo este laboratorio el único de su tipo acreditado en toda América Latina”. “Desconocer su rol documental y técnico de cara a la auditoría de mantenimiento de septiembre de 2026 afectará de forma irreversible la reputación institucional internacional (validada históricamente ante organismos como la Atomic Energy of Canada Ltd. – AECL)”, agrega Ranalli.
Otro de los argumentos que esgrime Ranalli para defender a Alderete está vinculado con el impacto económico y comercial que generaría su salida. “La agente gestiona de manera autónoma todo el circuito comercial (turnos, cotizaciones, preparación de muestras e informes técnicos en GDE). Bajo su operación, la facturación por servicios a terceros creció exponencialmente, pasando de $1.894.398 (2023) a un récord de $8.787.750 (2025). En los primeros seis meses de 2026, ya registra $4.687.000 (135 turnos), proyectando un cierre anual histórico que quedará completamente paralizado, obligando a cancelar turnos asignados”, dice la carta. Alderete contó su situación en algunos programas de radio y fue hostigada en la red social X por numerosas cuentas anónimas de simpatizantes del gobierno.

Al pedir por Gustavo Menéndez, Ranalli remarca que “el LENAP (Laboratorio de Ensayos de Alta Presión) cuenta con el contrato CP-I-06/26 vigente con NA-SA por un monto aproximado de $1.000.000.000.- para el ciclado térmico de la soldadura de soportes del moderador. Este proceso crítico requiere el funcionamiento continuo del circuito por tres meses en cuatro ciclos sucesivos. Su remoción desarticula el equipo especializado necesario para estas maniobras de alta complejidad”.
Otro ejemplo es el de Gustavo Bosisio, encargado directo de la gestión, logística y preservación decomponentes del Sistema de Protección del Reactor (SPR) y los Sistemas de Instrumentación Nuclear (SIN) del Reactor Multipropósito RA-10. “Su desvinculación afecta severamente los cronogramas comprometidos para la puesta en marcha del reactor al punto de no poder garantizar de forma alguna el cumplimiento de las responsabilidades asumidas, dice Ranalli.
El jefe de Bosisio destaca también su papel como responsable del control de stock de insumos para contratos clave CNEA-NASA. “Durante su gestión lideró la reorganización integral del depósito y el acondicionamiento bajo estrictos estándares de trazabilidad de más de 70 kg de piezas electrónicas complejas, un rol especializado que no posee reemplazo inmediato”, agrega.
El listado de despedidos también incluyó a la doctora en Física Micaela Bianchi, quien, según se destaca, antes de su desvinculación se encontraba en la etapa final de una capacitación altamente especializada en el Centro Atómico Bariloche para asumir de forma independiente el Análisis por Activación Neutrónica de muestras biológicas. “Ante la próxima jubilación del Dr. Ribeiro Guevara, la Dra. Bianchi es la única profesional con la capacidad técnica remanente en la institución para realizar dicha tarea. Su cese de actividades extingue la continuidad operativa y la sostenibilidad de esta línea de investigación y servicio”, sostiene Ranalli.
Los despidos también dejaron al borde de la parálisis al sector administrativo. Así lo expresa Ranalli al pedir que den marcha atrás con el despido de Ailén Bárbara Disi: “El área administrativa asiste a los 117 agentes de la Gerencia Materiales (GMAT) en la totalidad de sus trámites (RRHH, compras, licitaciones, BAPINES y contratos). El sector ya atravesaba una exigencia extrema originada por dos bajas recientes del personal de mayor trayectoria (por jubilación y pase interno). La referida desvinculación en este contexto sitúa al área en una parálisis operativa inminente.
De la celebración al despido
El titular de la Gerencia de Combustibles Nucleares, Oscar Edmundo Novara, le solicitó por escrito a Martín Porro que revierta la desvinculación de Mauricio Nicolás Benegas por el “desempeño altamente satisfactorio” que ha venido demostrando en su cargo.
“El agente Benegas es técnico electromecánico y reviste en el Dpto. Tecnología de las Aleaciones de Circonio de la Gerencia de Combustibles Nucleares, con un desempeño altamente satisfactorio en la Planta Piloto de Fabricación de Aleaciones Especiales en los dos años y medio que lleva trabajando en la CNEA, que incluye dedicación extensiva con cumplimiento horario impecable, tal como se puede verificar en los registros de asistencia mensuales”, dice Novara en la carta que envió el martes pasado, el mismo día en el que se anunciaron los despidos.
Luego Novara ofrece mayores detalles sobre las funciones de Benegas. “El agente contribuyó significativamente en las tareas de desarrollo y puesta a punto del proceso de extrusión de las barras de control de Ag-In-Cd para el reactor CAREM. También tuvo una participación activa en los procesos de laminación de cables de Cu con aislación mineral que se fabricaron para el reactor OPAL, en el marco de una asistencia a INVAP”.
Lo más llamativo es el dato que destaca al final de su carta cuando explica la participación de Benegas en el proceso de fabricación de las sondas detectoras de flujo neutrónico
para las centrales nucleares de potencia Atucha I y Atucha II, como parte de un contrato con Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA). “Como ejemplo que contrasta notoriamente con la decisión de cancelar su contrato, en el día de ayer –el mismo día de su despido– el Téc. Benegas finalizó el arreglo de un horno de la planta por su cuenta, sin requerir la participación de contratistas. Por sus características, este horno es una herramienta fundamental para los tratamientos térmicos intermedios entre los pasos de laminación y trefilación de los cables de Cu (cobre) que forman parte de la ruta de fabricación de los detectores”, subraya Novara.
Por último, afirma que “la intervención del Téc. Benegas generó júbilo y alivio en el grupo ya que permite continuar con el desarrollo de este importante suministro y cumplir en tiempo y forma con la asistencia técnica a la que el sector se ha comprometido sin tener que recurrir a contratistas externos, evitando así mayores costos y retrasos”.

Renuncias a tres gerencias
Luego de los despidos también se conoció la renuncia de tres gerentes del organismo: Karina Pierpauli, gerenta de Área Investigación, Desarrollo e Innovación; Fabiana Gennari, gerenta de Investigación Aplicada; y Alejandra Calvo, gerenta del Centro de Investigación Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones.
Karina Pierpauli renunció a su gerencia el jueves 2 de julio. “Las condiciones actuales de gestión y operación institucional difieren sustancialmente de aquellas acordadas al asumir mis funciones. En virtud de que este nuevo marco de trabajo no ha sostenido los compromisos preexistentes —los cuales guían de manera estricta mis valores personales y profesionales—, considero que no me es posible continuar acompañando la gestión del organismo desde la conducción de esta Gerencia de Área”, sostuvo en su carta la ingeniera química.
Fabiana Gennari compartió mismos argumentos en una carta dirigida a la propia Pierpauli, de quien dependía: “Mi incorporación a este rol tuvo como premisa fundamental la conformación de un equipo de trabajo orientado a alcanzar objetivos claros, en un marco de diálogo constante y construcción conjunta. No obstante, y ante su reciente decisión de dar un paso al costado compartiendo sus motivos (“las condiciones actuales de gestión y operación institucional difieren sustancialmente de aquellas acordadas al asumir mis funciones”), considero que el compromiso asumido en el cargo ha finalizado”.
Por último, Alejandra Calvo se limitó a comunicar su renuncia a la gerencia el miércoles pasado, sin dar mayores argumentos.
























