La empresa norteamericana Pumpco, una de las principales constructoras de ductos para la industria del Oil&Gas de EE.UU., y la italiana Bonatti, otro de los principales referentes europeos dedicados a ese segmento, se adjudicaron la licitación para construir dos ductos dedicados a la exportación de hidrocarburos desde Vaca Muerta hacia las costas de Río Negro bajo el paraguas del proyecto Argentina LNG que impulsan YPF y la italiana ENI.
Según pudo reconstruir EconoJournal de fuentes privadas vinculadas al proceso, ambas compañías presentaron la mejor oferta técnica y económica para ejecutar un gasoducto de 48 pulgadas y un poliducto de 24 pulgadas que unirán Tratayén, principal nodo gasífero de Neuquén, con Punta Colorada, sobre la costa del Golfo San Matías, donde se emplazará las terminales flotantes de licuefacción y exportación de GNL.

Las dos compañías integrarían el proyecto junto con la constructora argentina Contreras Hermanos, una de las firmas con mayor trayectoria en obras de infraestructura energética en el país. Sin embargo, todavía resta definir el modelo societario definitivo del consorcio y la participación que tendrá cada una de las empresas en la ejecución del contrato.
La licitación forma parte del proyecto Argentina LNG, la iniciativa que desarrollan YPF y ENI para exportar hasta 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de gas natural licuado desde la costa rionegrina, utilizando como fuente de abastecimiento el gas producido en Vaca Muerta.
Una obra de escala inédita
El contrato que se habrían adjudicado Pumpco y Bonatti comprende la construcción de dos ductos paralelos de aproximadamente 527 kilómetros de extensión. El principal será un gasoducto de 48 pulgadas destinado exclusivamente al transporte del gas que abastecerá las futuras plantas de licuefacción, mientras que el segundo será un poliducto de 24 pulgadas para el transporte de líquidos asociados a la producción.
De acuerdo con fuentes consultadas por este medio, la inversión asociada a esta infraestructura superaría los US$ 3.000 millones, convirtiéndose en uno de los mayores contratos de construcción de ductos licitados en la historia de la industria energética argentina.
Pumpco aportará la experiencia acumulada en algunos de los principales proyectos de infraestructura energética desarrollados en Estados Unidos, mientras que Bonatti es uno de los mayores contratistas europeos en construcción de ductos e instalaciones para la industria del petróleo y el gas.
Por su parte, Contreras Hermanos contribuiría con la ingeniería, el montaje y el conocimiento operativo desarrollado en grandes obras ejecutadas en la Argentina, además de asumir un papel relevante en la contratación de proveedores nacionales, la formación de personal especializado y la articulación con sindicatos y autoridades provinciales durante la ejecución del proyecto.
“La escala del proyecto obliga a desarrollar capacidades locales con mucha anticipación. La contratación de personal, la capacitación de trabajadores y la coordinación logística serán determinantes para cumplir con los plazos previstos”, explicó una fuente que participa del proceso.
Un nuevo paso para Argentina LNG
La definición de los contratistas representa un nuevo avance en el desarrollo de Argentina LNG, el megaproyecto con el que YPF busca convertir a la Argentina en un exportador estructural de gas natural licuado.
Semanas atrás, EconoJournal informó que la UTE integrada por SACDE y la italiana Tecnimont había sido seleccionada para desarrollar la planta de tratamiento y separación de gas que abastecerá el complejo exportador, una inversión estimada en torno a los US$ 7.000 millones.
La adjudicación de los ductos confirma que YPF y ENI comenzaron a definir los principales contratos de infraestructura necesarios para poner en marcha el proyecto, que contempla una cadena integrada de producción, tratamiento, transporte y licuefacción del gas de Vaca Muerta.
De todos modos, el inicio efectivo de las obras continúa sujeto a la Decisión Final de Inversión (FID) que deberán asumir YPF y ENI para la primera etapa de Argentina LNG. Las empresas apuestan a completar esa fase en el último bimestre del año. La clave es cerrar el project finance para solventar el trazo grueso del proyecto.







