
El gobernador Rolando Figueroa expande su influencia en el Tribunal de Cuentas de Neuquén. Este lunes envió a la Legislatura provincial los pliegos de dos candidatos para cubrir dos de las cuatro vocalías del organismo que audita las cuentas del Estado y que habían quedado vacantes en los últimos meses.
Los nombres incluyen a un hombre de confianza del mandatario y a un dirigente del Movimiento Popular Neuquino que fue opositor de su armado en las elecciones del 2023. Es un guiño más para el partido que gobernó la provincia hasta ese año y que ostenta la bancada más numerosa, determinante para el éxito de ambos candidatos en el recinto.
El Tribunal de Cuentas es un órgano «con poder bastante para aprobar o desaprobar la percepción e inversión de caudales públicos hecha por todos los funcionarios, empleados y administradores de la Provincia», según dicta la Constitución de Neuquén.
Es el que audita las cuentas de la administración central, el Poder Judicial, la Legislatura, los organismos descentralizados, los municipios y empresas públicas y ha cobrado protagonismo como pata administrativa en causas de corrupción que sacudieron a la provincia como la de Gloria Ruiz, vicegobernadora destituida en 2024.
Cuenta con un presidente y cuatro vocalías, cuyos miembros cobran un sueldo semejante al de un juez de Primera Instancia.
El candidato uno: Juan Carlos Pintado
Figueroa eligió para una de esas vacantes a Juan Carlos «Juanqui» Pintado, un hombre de su confianza que trabajó como su asesor cuando fue diputado provincial durante la última gestión de Jorge Sobisch y luego lo acompañó como prosecretario administrativo de la Legislatura cuando ejerció la vicegobernación.
Pintado, de 59 años, ya ocupó entre 1999 y 2005 una vocalía en el Tribunal de Cuentas la cual dejó para pasar a desempeñarse en otros cargos dentro del Poder Ejecutivo. Es contador recibido de la Universidad Nacional del Comahue, la misma de la que egresó Figueroa, y actualmente es director provincial de Gobiernos Locales de su gestión.
La semana pasada había enviado su currículum y datos personales por pedido del equipo del gobernador, pero recién este lunes se enteró de que su nombre era uno de los dos elegidos para integrar el Tribunal.
El candidato dos: Diego De Vega
El segundo nombre enviado por Figueroa a la Legislatura para cubrir las vacantes es el de Diego De Vega. Este contador público de 43 años es oriundo de Chos Malal, la cuna política del gobernador, y compitió como adversario en las elecciones municipales del 2023.
Figueroa llevó en esos comicios a Nicolás Albarracín como candidato a intendente del frente Neuquinizate y De Vega lo enfrentó, sin éxito, bajo el sello del MPN.
El dirigente viene de ocupar diez años la secretaría de Economía de ese municipio e incluso fue funcionario del propio Figueroa cuando lideró esa ciudad del Norte Neuquino, entre 2011 y 2015. Es otro conocido del gobernador, pese a que hoy lo definió como «un opositor».
El MPN, garantía de aval
En el MPN ya tenían expectativas de que uno de los nombres a cubrir en el Tribunal de Cuentas proviniera del partido. Cuentan con la bancada más numerosa dentro de la Legislatura y Figueroa necesita de su apoyo para que sus iniciativas prosperen en el recinto.
Por eso también no se apuró en cubrir la vacante que dejó Marcela Serrano en abril, quien ganó un concurso para asumir como jueza civil de la Cámara de Apelaciones, y esperó a que se produjera una segunda salida, la de Antonio Di Maggio, quien dejó su cargo para acogerse a la jubilación el mes pasado.
Ambos candidatos deberán ser entrevistados por la comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura antes de pasar al recinto, donde se espera que no encuentren dificultades para avanzar.
Si los candidatos tienen aval de la Legislatura, el órgano quedará integrado por Juan Pablo Dirr en la presidencia y en las vocalías por Ana Esteves, Marcelo Raimondo, Juan Carlos Pintado y Diego De Vega.
De los cuatro, solo Esteves no ingresó a propuesta o con la venia de Figueroa.
El rol del Tribunal de Cuentas
El Tribunal de Cuentas de Neuquén ha funcionado como una suerte de pata administrativa para acompañar, o a veces impulsar, algunas causas de corrupción.
Fue uno de los resortes de presión contra la exvicegobernadora Gloria Ruiz, quien fue destituida por «inhabilidad moral» a fines del 2024 y también inició una investigación por supuestas irregularidades en la contratación de las canchas de césped sintético que fueron emblema en la gestión de Omar Gutiérrez. De esas auditorías aún no se conocieron resultados.
Más recientemente, se conoció que el Tribunal de Cuentas abrió una investigación contra la municipalidad de San Patricio del Chañar por la contratación con dos empresas, Neuraltech SA y Fluxa SA, para la instalación de radares y un sistema de fotomultas en la Ruta 7.
Ese municipio es conducido por Gonzalo Núñez del PJ, quien llegó a la intendencia de la mano del diputado y exsecretario de Energía de la Nación, Darío Martínez.