
La petrolera YPF finalmente no le venderá Manantiales Behr a Rovella Capital, pues, tal como adelantó EconoJournal, la constructora fundada por Mario Rovella, no logró estructurar el financiamiento para abonar los US$ 575 millones que había comprometido. Su lugar será ocupado por Pecom, brazo petrolero del grupo Pérez Companc, quien había presentado la segunda mejor oferta.
Pecom cerró en agosto de 2024 la compra de los clústers de campos maduros Campamento Central – Cañadón Perdido (al 50%, puesto que el otro 50% del capital accionario de esos bloques le pertenece a Enap Sipetrol, subsidiaria de la empresa chilena de energía) y El Trébol – Escalante. De ese modo, retornó a operar yacimientos hidrocarburíferos 21 años después de haberle vendido sus activos locales a Petrobras en mayo de 2003.
Aquel primer paso se termina de consolidar ahora con su desembarco en Manantiales Behr, La concesión de transporte de hidrocarburos sobre los oleoductos “El Trébol – Caleta Córdova”, “Km. 9 – Caleta Córdova”, y “Manantiales Behr – Cañadón Perdido” en Chubut y La venta del stock de materiales en los almacenes de Manantiales Behr y Km 20. El histórico campo convencional tuvo una producción diaria aproximada de 25.000 barriles el tercer trimestre de 2025.
Rovella no pudo cumplir con lo prometido
YPF había confirmado la venta de Manantiales Behr el pasado 16 de enero a través de una comunicación enviada a la Comisión Nacional de Valores. Allí detalló que el acuerdo lo había firmado con Limay Energía S.A., subsidiaria de Rovella Capital, por US$ 575 millones, de los cuales “el 60% será abonado al cierre de la transacción y el saldo restante dentro de los 12 meses posteriores al cierre”.
La propuesta económica presentada por Rovella Capital había sido, además, ampliamente superior a la de su inmediato competidor —con una diferencia estimada en más de US$ 150 millones—, un factor determinante para que el directorio de YPF optara por adjudicarle el activo con el objetivo de maximizar el ingreso por la desinversión.
Sin embargo, Rovella no pude efectivizar el pago del 60% del mono comprometido. En la industria es habitual que el closing de transacciones de esta magnitud enfrente contramarchas, dado que la estructuración definitiva del financiamiento suele constituir el eslabón más frágil del proceso y el principal riesgo para la concreción de operaciones que involucran montos tan elevados.























