
Wael Sawan, CEO de Shell, y Sinead Gorman, el CFO, desmintieron este jueves que la petrolera mantenga negociaciones para la venta de sus activos en Vaca Muerta, tal como se había informado la agencia Reuters el 22 de enero. Lo hicieron en la presentación de resultados trimestrales en la cual Sawan calificó la versión como «fake news».
«Corrijan ese artículo falso que se publicó», lanzó Sawan ante la consulta de los inversores, delegando luego la palabra en Gorman. La directora financiera reforzó la postura oficial: «Yo también leí ese artículo. No creo que hayamos dicho nada sobre ese activo concreto en este momento. De hecho, leí muchas cosas en el periódico sobre otros activos que, al parecer, también estamos vendiendo y de los que yo no tenía conocimiento«.
A pesar de la desmentida y si bien ratificaron la permanencia en Vaca Muerta, los ejecutivos aclararon que la compañía analiza permanentemente oportunidades para invertir su capital de forma sensata. En ese sentido reafirmaron que la cartera de activos siempre está bajo revisión para maximizar el valor de la empresa.
«Analizaremos cada oportunidad para invertir nuestro capital con sensatez y maximizar el valor. Así que no tenemos vacas sagradas«, aseguró Gorman al referise no sólo a las versiones de venta en Vaca Muerta sino también a la continuidad del desarrollo LNG Canadá.
Sin embargo, el respaldo a la operación local se explicitó cuando Sawan comparó el desempeño en la Argentina con sus proyectos estrella en el exterior. «Hemos seguido perfeccionando nuestras fortalezas en áreas como el no convencional. Miren lo que estamos haciendo en Groundbirch (Canadá) y miren lo que estamos haciendo en Vaca Muerta«, destacó el CEO, ubicando al activo neuquino como uno de los valores de la compañía.
La posición en la Argentina
La petrolera cuenta con un portfolio activo en el no convencional con participación mayoritaria en los bloques Cruz de Lorena, Sierras Blancas y Coirón Amargo Suroeste como operador, en Bajada de Añelo en sociedad con YPF y una participación menor en Bandurria Sur.
Con 112 años de trayectoria en la Argentina, Shell se consolida como la quinta productora de crudo en el país y la cuarta dentro de los límites de Vaca Muerta, solo superada por YPF, Vista y Chevron. La aclaración de la compañía llega a poco de concretarse otra venta de activos de importancia como los que poseía la noruega Equinor en la formación.
Los rumores sobre la supuesta salida de Shell de Vaca Muerta se multiplicaron a partir de una nota periodística, a pocas semanas de confirmarse que la empresa no participará de manera inmediata del megaproyecto de Gas Natural Licuado (GNL) que lidera YPF.
Shell y el balance 2025
La conducción de Shell presentó un cierre de ejercicio 2025 caracterizado por el cumplimiento anticipado de metas estratégicas y una profunda reconfiguración de su portafolio. Bajo una premisa de disciplina fiscal, la compañía logró lcanzar ahorros estructurales por u$s5.100 millones, cumpliendo tres años antes de lo previsto con el objetivo fijado para 2028.
Esta solidez financiera permitió a la petrolera sostener su compromiso con los inversores, situándose en el rango superior de su meta de distribución al repartir entre el 40% y el 50% del flujo de caja operativo (CFFO). En este sentido, la empresa proyecta un nuevo programa de recompra de acciones por u$s3.500 millones para el inicio de 2026, respaldado por ganancias ajustadas que alcanzaron los u$s18.500 millones durante el último año.
La estrategia operativa se desplazó hacia la generación de «valor sobre volumen». Shell priorizó márgenes altos, impulsada principalmente por el segmento del Gas Natural Licuado (GNL), cuyas ventas crecieron un 11% gracias a la puesta en marcha de operaciones en LNG Canada.
En paralelo, la firma avanzó en una depuración de su cartera de upstream, completando la desinversión en Nigeria y la venta de activos en Singapur para concentrar sus esfuerzos en proyectos de aguas profundas en la Argentina, Brasil y el Golfo de México.
En materia de sostenibilidad, Shell ajustó su enfoque hacia inversiones con retornos claros, destinando cerca de u$s15.000 millones a soluciones de baja emisión entre 2023 y 2025. Los resultados operativos reflejan una reducción del 18% en las emisiones de alcance 3 y la eliminación total de la quema rutinaria de gas (flaring) en sus exploraciones.
El segmento de chemicals se mantiene como el punto de mayor desafío del balance debido a los bajos márgenes globales, reportando pérdidas que obligarán a una reestructuración profunda en 2026. El objetivo para el próximo año será alcanzar la neutralidad del flujo de caja en esta unidad, incluso bajo condiciones de mercado adversas.
























