
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, formalizaron este viernes el acta acuerdo que establece las bases de cooperación institucional y el régimen fiscal que regirá en territorio rionegrino la ejecución del megaproyecto exportador de Vaca Muerta denominado Argentina LNG.
El acuerdo estipula un marco de estabilidad fiscal y regulatoria por un plazo de 30 años. Esta medida funciona de manera complementaria al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), blindando el desarrollo ante eventuales cambios en la matriz impositiva o normativa de la jurisdicción local.
El proyecto Argentina LNG es una iniciativa que en su primera etapa YPF lleva adelante con sus socios internacionales la italiana ENI, y la emiratí Adnoc, que prevé una producción neta de hasta 12 millones de toneladas año (MTPA) de GNL. Una segunda fase esta pendiente de resolución tras la salida de Shell del entendimiento inicial para sumar otros 6 MTPA.
La petrolera y la provincia de Río Negro informaron que, además del marco fiscal, el acta incorpora un Programa de Formación Técnico-Profesional destinado a fortalecer las capacidades locales y promover el empleo en la zona, que será desarrollado en conjunto con la Fundación YPF e instituciones educativas de la zona de influencia del proyecto.
El acuerdo tiene como antecedente otro similar que la provincia firmó a mediados de 2025 con el consorcio VMOS para el proyecto exportador de petróleo, también desde las costas rionegrinas, y de las expresiones del gobernador rionegrino que en septiembre comprometió refrendar los acuerdos mediante una ley de la Legislatura provincial.
De la misma manera, el documento firmado será remitido por el Ejecutivo provincial a la Legislatura de Río Negro, para su ratificación. Lo que se estima ocurrirá en las próximas semanas.
Los pasos del Argentina LNG, el proyecto exportador de Vaca Muerta
Para el management de YPF, la viabilidad del proyecto Argentina LNG dependía de tres condiciones críticas que debían ir alcanzándose para ratificar el entendimiento inicial con ENI y Adnoc, tal como recordaron voceros de la petrolera nacional tras la firma del acuerdo de esta tarde.

El primero de los hitos consistió en asegurar la titularidad de las áreas no convencionales mediante el swap con Pluspetrol, lo que permite integrar los socios internacionales en el segmento upstream y sumar bloques de gas húmedo para optimizar la producción de líquidos. Para esto, YPF se hizo con el 50% de las participaciones de las áreas Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas.
El segundo pilar se consolidó con el acuerdo de estabilidad fiscal por 30 años en Río Negro acanzado hoy que, entre otras cuestiones, contempla una Contribución por Aporte Comunitario a favor de la provincia, que se traducirá en inversiones anuales destinadas a seguridad, salud y obras que beneficien directamente a la comunidad rionegrina.
Por delante sólo resta lograr la ratificación de la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) en el ámbito nacional que ofrecerá beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios que hacen viable la economía del proyecto, lo que acercará de forma definitiva a la firma definitiva con XRG, el brazo financiero de Adnoc.
Previsibilidad técnica y fiscal por tres décadas
El acuerdo firmado este viernes establece un marco de estabilidad política, económica y fiscal que otorga previsibilidad a la mayor inversión extranjera prevista en la Argentina, centrada en la exportación de hasta 12 millones de toneladas anuales de GNL desde el Golfo San Matías.
Entre los compromisos específicos, y más allá de la Contribución por Aporte Comunitario a favor de la provincia de Río Negro, el convenio garantiza la puesta en marcha de un Programa de Formación Técnico-Profesional coordinado entre la compañía, la Fundación YPF e instituciones educativas rionegrinas.
Esta iniciativa tiene como objetivo la capacitación de recursos humanos locales para cubrir los perfiles técnicos necesarios en la cadena de valor del GNL, asegurando que la demanda de empleo —estimada en 30.000 puestos directos e indirectos durante la construcción y operación— sea satisfecha por trabajadores de la zona de influencia del proyecto.

Finalmente, atendiendo otra preocupación de la provincia ante el desarrollo de los proyectos hidrocarburíferos, se plantea un marco de convivencia necesario, mediante la definición de estándares de fiscalización ambiental y control que eviten la judicialización de las operaciones.
Así será la operatoria del Proyecto Argentina LNG
El complejo industrial del Proyecto Argentina LNG incluirá la totalidad de las instalaciones necesarias para que el gas natural licuado esté en condiciones de ser exportado. El esquema contempla una Planta de Tratamiento de Gas en tierra y dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) que estarán ubicadas en el Golfo San Matías.
Las dos unidades FLNG estarán emplazadas mar adentro, a una profundidad aproximada de 40 metros y a una distancia cercana a los 7 kilómetros de la línea de costa. Cada unidad contará con una capacidad de producción de 6 millones de toneladas por año y estará diseñada para licuar, almacenar y exportar GNL, requiriendo únicamente un pretratamiento mínimo a bordo.
En conjunto, dispondrán de una capacidad total de almacenamiento de aproximadamente 270.000 metros cúbicos y operarán con sistemas de amarre submarino de diseño flexible.
La exportación se realizará mediante la transferencia de GNL a buques metaneros de entre 140.000 y 215.000 metros cúbicos, en modalidad side-by-side. Para estas operaciones se prevé la utilización de infraestructura portuaria destinada a maniobras marítimas, soporte logístico, mantenimiento, áreas de almacenamiento e instalaciones de respuesta ante emergencias, conforme a un estudio logístico integrado.
En términos de capacidad, el proyecto prevé una producción neta que equivale a una demanda promedio de alrededor de 45 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. Para abastecer este volumen, se estima una extracción superior a los 56 millones de metros cúbicos diarios, destinados a la exportación.
























