La ronda del lunes marcó un hito en el mercado energético global al registrarse una oscilación del Brent de US$35, algo inédito en, al menos, los últimos 30 años. Tras alcanzar un pico de US$119,50, el crudo mostró una volatilidad extrema, y este martes retomaba la tendencia descendente en la apertura de la rueda.