Para evitar poner presión al precio de las naftas y el gasoil en surtidor, el gobierno volvió a pisar la actualización el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) para las ventas en las estaciones de servicio a partir de septiembre y postergó el incremento del gravamen pendiente de octubre. Lo hizo a través del decreto 617 publicado este viernes en el Boletín Oficial, que lleva la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos y el ministro de Economía, Luis Caputo. El aumento de los impuestos impactará en las ventas de combustibles de todo el país a partir del lunes 1° de septiembre.

Al postergar la actualización real del impuesto a los combustibles, que todavía tiene un remanente que implicaría aumentar 228 pesos por litro en las naftas y 120 pesos en el gasoil, el Tesoro dejó de recaudar en septiembre alrededor de US$ 180 millones. En los hechos, durante los primeros nueves meses del año el Estado dejó de recaudar por el expendio en las estaciones de servicio US$ 1.790 millones, según datos de la consultora Economía y Energía, dirigida por Nicolás Arceo, a los que accedió EconoJournal.
La actualización del gravamen que habilitó este viernes el gobierno suma sólo 11,2 pesos por cada litro de nafta y 9,6 pesos en el caso del litro de gasoil sobre la base imponible de septiembre.
El gobierno viene postergando el ajuste impositivo trimestral determinado por la ley 23.966 para evitar un impacto en el precio final en los surtidores. La intención es que las naftas y el gasoil no generen presión a la inflación.
Impuestos
El ICL y el IDC son tributos que se actualizan de manera trimestral en los meses de enero, abril, julio y octubre de cada año en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, considerando las variaciones acumuladas de ese indicador desde enero de 2018.
La recuperación del valor atrasado de los impuestos es un tema que el gobierno libertario heredó de la gestión de Alberto Fernández, que postergó fuertemente la carga impositiva sobre los combustibles. Por este motivo, el gravamen todavía tiene un remanente que se debe actualizar. Con el atraso, el gobierno acepta perder recaudación fiscal.