
NEUQUÉN.- “Queremos que el mundo nos mire, por eso estas licitaciones son muy importantes para que lleguen otras empresas. Creemos que la llegada de Continental Resources va a permitir desembarcar a nuevas compañías de servicios y estamos trabajando y colaborando con la industria para que esto suceda”, decía el mes pasado en Houston el gobernador de Neuquén Rolando Figueroa, previo a oficializar la Ronda 1/2026.
No fue casualidad que el mandatario eligiera EE.UU. para hacer el anuncio. La novedad de la apuesta de Harold Hamm “el rey del fracking” a Vaca Muerta y la caída en el rendimiento de algunos pozos de la Cuenca Pérmica, motivó que otros productores del shale estadounidense miraran con buenos ojos la posibilidad de expandirse hacia nuevos horizontes.
Hacía casi siete años que Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) no realizaba una licitación masiva para otorgar bloques en Vaca Muerta y ampliar el horizonte explorado. En 2019, la provincia había avanzado con sus últimos procesos que resultaron en la adjudicación de Parva Negra Oeste a la local Capex y de Águila Mora Noreste a la noruega Equinor. Sin embargo, la firma europea finalmente decidió devolver el área tiempo después en el marco de su reconfiguración global de activos. Ahora, ese mismo bloque volvió al inventario estatal y forma parte de la nueva oferta.
Aprovechando el creciente interés internacional que despertó la entrada de Continental Resources, un escenario de precios internacionales más favorables y el paraguas normativo del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), la administración de Figueroa leyó que era el momento oportuno para poner lanzar al mercado estos 15 bloques.
Las 15 áreas ofrecidas están distribuidas en las ventanas del crudo, pesado, liviano y gas condensado y abarcan realidades técnicas muy distintas entre sí: algunos lindan con áreas de alta productividad comprobada, mientras que otros se ubican en zonas con escasa actividad de perforación o poseen limitaciones de infraestructura significativas.
El clúster noroeste: una extensión del hub norte
Los cuatro bloques del noroeste son Corralera Sur, Corralera Noreste, Corralera Noroeste y Curamhuele. Se perfilan como los de mayor atractivo en la licitación, ya que los tres primeros están posicionados en la ventana de crudo más oleoso, en una zona muy cercana al hub norte de Vaca Muerta. Se ubican linderos a El Trapial (Chevron), Bajo del Choique (Pluspetrol) y Los Toldos II Oeste, donde Continental Resources acaba de desembarcar adquiriendo el 90% de la operatoria a la firma estatal.
La reciente jugada de la compañía de Harold Hamm podría reforzar el magnetismo de esta zona. Además, otra de las condiciones que posiciona mejor a estos bloques en el ránking sectorial tiene que ver con su cercanía a la infraestructura de evacuación existente: la zona está próxima a Puesto Hernández y Rincón de los Sauces, nodos clave donde convergen los sistemas de transporte de Oldelval y OTASA hacia Chile.
La excepción dentro del grupo es Curamhuele, un bloque posicionado en la ventana de gas condensado a gas seco y muy cercano al frente de la Cordillera de los Andes. Esta proximidad geográfica podría representar un desafío mayor para el desarrollo de una fase exploratoria.
El noreste y sus desafíos geológicos
Los cuatro bloques del noreste son Águila Mora Noreste, La Tropilla I, Cerro Avispa Sur y Cerro Avispa Norte. Están todos dentro de la ventana de petróleo, lindando con Bajo del Toro Norte y Águila Mora, operados por Vista Energy.
Si bien la cercanía con los bloques de la firma de Miguel Galuccio los hace tentadores, dos de ellos –La Tropilla I y Águila Mora Noreste– presentan una complejidad geológica particular por su cercanía al complejo volcánico Auca Mahuida.
Un informe de la consultora Rystad Energy advirtió un detalle sobre Cerro Avispa Sur y Cerro Avispa Norte: más del 50% de su superficie queda fuera del límite geológico oriental de Vaca Muerta. Esto despierta interrogantes entre las operadoras, dado que la superficie económicamente útil para el no convencional podría ser sustancialmente menor a la sugerida.
El bloque mejor ranqueado
Pampa de las Yeguas Noreste es el bloque más pequeño, pero el mejor puntuado por la provincia en esta ronda. Cuenta con una superficie útil de apenas 52 km², pero tiene la ventaja competitiva de estar rodeado de áreas en producción ya que limita al sur con El Orejano, el bloque emblemático de shale gas de YPF, y al norte con Rincón de la Ceniza, adquirido por YPF tras la salida de TotalEnergies.
Este bloque, identificado con el número 13, está ubicado en la ventana de transición de gas condensado a petróleo. Al ser el activo de menor riesgo exploratorio de la lista, GyP le asignó el coeficiente técnico más alto y le fijó un tope de bonus incremental de US$ 1.000.000, el más elevado de toda la serie.

Bloques de gas al sur de Vaca Muerta
El clúster sureste está conformado por Cerro Partido Este, Chasquivil Sur, Santo Domingo II y El Corte. Posee el perfil más gasífero de la ronda, aunque presenta la mayor complejidad estructural debido a su ubicación tectónica.
Según detalló Rystad Energy, el bloque El Corte se encuentra directamente dentro del frente de deformación de la cuenca, una zona donde las fallas geológicas complican la interpretación de la sísmica 3D y la trayectoria de las ramas horizontales de los pozos: “Esta transición se asocia con un marco estructural más complejo en relación con el núcleo de la cuenca. Actualmente, solo hay un pozo vertical exploratorio perforado en Cerro Partido”, señala el estudio. Los bloques de referencia más próximos en la zona son Las Tacanas (YPF) y El Mangrullo (Pampa Energía).
Por último, la ronda se completa con las dos áreas más alejadas hacia el sur: Totoral Este y La Hoya, ubicadas en una extensión aislada donde no existe ningún desarrollo comercial en las inmediaciones. En el caso de La Hoya, posee un único pozo exploratorio vertical antiguo con una producción acumulada marginal. Totoral Este, en tanto, no cuenta con perforaciones. Ambos bloques se ubican en la ventana de petróleo volátil y, debido a su condición de frontera, son los que demandan menores requisitos de actividad mínima por parte de GyP.







