
Ron Hochstein, el CEO de Vicuña Corp que encabeza el desarrollo de cobre, oro y plata binacional que prevé una inversión inicial de US$ 7.100 millones en San Juan, expresó que el Régimen de Incentivo a las Grandes inversiones (RIGI) es de «criticidad altísima, sin el cual no habría proyecto». El directivo aseguró que el marco normativo es una de las “precondiciones de sancionar la decisión final de inversión” que los accionistas BHP y Lundin esperan tomar antes de fin de año,
Al ofrecer en Buenos Aires una rueda de prensa junto a José Morea, Country Director para la Argentina y Chile, Hochstein dio detalles de la construcción del complejo minero y los pasos que se irán dando hasta la primera producción y exportación en 2030, anunciada en la reciente presentación de la Evaluación Económica Preliminar (PEA).
“El RIGI es de criticidad altísima, sin lo cual no habría proyecto y eso lo venimos comunicando al presidente (Javier Milei) en las reuniones que hemos tenido. Es una de las precondiciones de sancionar la decisión final de inversión. Es una inversión muy grande, de muy largo plazo, y el RIGI proporciona estabilidad al régimen fiscal, lo que es extremadamente necesario para este tamaño de inversiones», afirmó Hochstein.
Para el directivo, «el RIGI permite garantizar estabilidad para que las inversiones, en lugar de ir a otros lugares del mundo, puedan venir a la Argentina y con la cancha nivelada ser competitiva«. La PEA presentada a comienzos de semana prevé una inversión total de US$18.000 millones a lo largo de los primeros diez años del proyecto, con lo cual aspira a ser la mayor inversión extranjera directa en la historia del país.

A fines de 2025, Vicuña se presentó al RIGI en la categoría de Proyecto de Exportación de Exportación de Largo Plazo (Peelp) para la incorporación de los depósitos Josemaría y Filo del Sol, denominados en conjunto el Proyecto Vicuña. Ambos yacimientos se encuentran a 4.300 y 5.200 metros de altura, respectivamente, a unos 10 kilómetros del límite con Chile.
Ley de Glaciares y Tratado Binacional
Respecto a la Ley de Glaciares y los posibles condicionamientos sobre el área de operaciones, Hochstein aclaró que la legislación vigente «no presenta interferencias con crioformas o glaciares que limiten el plan de trabajo en ninguna de sus tres etapas«. Morea complementó que una eventual clarificación de la norma serviría para “facilitarle la vida a los funcionarios provinciales a la hora de acelerar sus evaluaciones de impacto ambiental”, evitando ambigüedades en el proceso de aprobación.
El Poder Ejecutivo envió el proyecto que modifica el «Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial» como parte del temario de sesiones extraordinarias. El proyecto busca clarificar que no todos los glaciares y ambiente periglacial constituyen reservas estratégicas de recursos hídricos, y deja esa definición a cada una de las provincias.
Tras una inversión de más de US$1.000 millones realizada en los últimos años, el cronograma presentado en la PEA prevé que, con una decisión de inversión hacia fines de 2026, la construcción comenzaría formalmente con desembolsos en 2027, apuntando a la primera producción para 2030. No obstante, el desarrollo pleno de la infraestructura requiere una evolución en los acuerdos con el país vecino.

“Hay muchos temas en los cuales avanzar, como cerrar los estudios de ingeniería, sellar los acuerdos con la provincia de San Juan, y la evolución del acuerdo bajo el tratado binacional con Chile. Contamos con un acuerdo de exploración vigente para operar indistintamente a uno u otro lado de la frontera para pasar sin aduana, pero hay que llevarlo hacia un acuerdo de explotación en la etapa de desarrollo”, explicó el CEO.
Esa instancia debe llevar la firma de los presidentes de los dos países, como corolario de un trabajo técnico que llevan adelante la Cancillería y el MInisterio de Economía (en cuya órbita se encuentra la Secretaría de MInería) de la Argentina. La contraparte reúne a los ministerios de Relaciones Exreriores, de Finanzas y Mineria del vecino país.
Empleo, producción y exportaciones
Respecto al impacto socioeconómico, el proyecto prevé una demanda laboral masiva. Se estima que la operación requerirá entre 5.000 y 5.500 empleos directos y unos 19.000 indirectos, alcanzando un pico de 12.000 trabajadores durante el máximo nivel de construcción. Esa previsión genera una demanda de formación y capacitación que los directivos aseguran ya se está trabajando con la provincia de San Juan.
Sin embargo, Hochstein se manifestó en desacuerdo con establecer cupos de trabajadores locales en los proyectos mineros. «Nunca me gustaron ese tipo de acuerdos. No hace falta imponer restricciones sino trabajar juntos en escuelas técnicas, universidades y en capacitar. Todos ganan si implementasmos esta manera de trabajar en conjunto en vez de que exista una cuota del 50%, donde los trabajadores en vez de estar incentivados en capacitarse se queden a esperar que esa cupo se cumpla».
En términos de producción, los directivos repasaron que las previsiones posicionan a Vicuña entre las cinco principales operaciones de cobre, oro y plata a nivel mundial. Se prevé una producción anual promedio durante los primeros 25 años de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata.
Así, sólo durante la primera década, el proyecto entregaría al mercado aproximadamente 2,5 millones de toneladas de cobre y 214 millones de onzas de plata. Estas cifras se traducen en un potencial exportador que en años pico permitirían ventas al exterior que superarían los US$6.000 millones anuales, calculados sobre precios conservadores de US$4,6 la libra de cobre y US$3.300 la onza de oro y US$40 la onza de plata.

La apuesta de los accionistas se fundamenta en el déficit proyectado de cobre a nivel mundial. Ambos directivos resaltaron que Vicuña es «casi único en el mundo» por su escala y leyes de mineral. “Para poder cerrar la brecha entre la oferta actual y la demanda de cobre proyectada se necesitan 10 proyectos como Vicuña en los próximos años. El precio tiene una fuerza muy importante por la falta de proyectos así».
«Pero además -agregó Hochstein-, como el mineral está relativamente cerca de la superficie, nos permite un proyecto de menores costos operativos. Va a estar produciendo de forma constante, independientemente de la fluctuación del precio, y por ese motivo va a ser también uno de los más eficientes del mundo”.
La infraestructura del proyecto
En cuanto a la matriz de recursos para la operación, la empresa confirmó que las necesidades de energía eléctrica serán totalmente abastecidas desde la Argentina. Para eso se está definiendo la ingeniería de una línea de alta tensión de unos 250 kilómetros, en 220kv y 550 kv, desde el proyecto hasta la Estación Transformadora Rodeo, donde se vinculará al sistema interconectado. Pero las múltiples necesidades tambén contemplan la incorporación futura de energías renovables.
Por su parte, el manejo del agua y el transporte del mineral seguirán un esquema de desarrollo progresivo: mientras que la primera etapa utilizará la infraestructura existente, para las fases más avanzadas se proyecta -bajo un modelo de outsourcing– la construcción de una planta desalinizadora de agua de mar en el Pacífico y un ducto de concentrado que cruce hacia Chile, lo que reemplazará el traslado en camiones.

Es esta integración la que requiere que el actual protocolo de exploración bajo el Tratado Binacional evolucione hacia uno de explotación, permitiendo un movimiento logístico eficiente entre ambos países. No obsante, aclararon que el 90% de los recursos a explotar se encuentran en territorio argentino, y sólo el 10% del lado chileno.
Respecto a la salida de la producción, si bien la totalidad del concentrado de cobre será reportado desde la Argentina, la compañía evalúa los puertos del Pacífico como la opción más competitiva debido a la ventaja logística que ofrecen para los refinadores del mercado asiático. En una segunda etapa, se contempla la construcción de una planta de refinado de concentrado en Chile, lo que optimizaría los costos operativos y consolidaría a Vicuña como un jugador de bajo costo a nivel global.
























