
La UTE conformada por Quintana Energy y TSB recibió al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, en el yacimiento Cañadón Amarillo para una visita técnica que permitió constatar el avance del plan piloto no convencional. Durante el recorrido en el área del sur provincia, que contó con la presencia de la ministra de Energía, Jimena Latorre, se inspeccionaron los frentes operativos donde actualmente se ejecuta la adquisición sísmica 3D.
Las empresas ejecutan inversión exploratoria y se encuentran adquiriendo sísmica 3D en el bloque ubicado en Malargüe, como parte del plan piloto no convencional comprometido tras la prórroga del contrato. Este proyecto representa un paso necesario para el desarrollo de la formación Vaca Muerta en el territorio mendocino.
Cornejo explicó que «en el área petrolera Cañadón Amarillo, en el límite con Neuquén, se están realizando estudios sísmicos para desarrollar la lengua norte de Vaca Muerta y reimpulsar el petróleo mendocino, con una mirada estratégica sobre el futuro energético de la provincia”. Con el procesamiento e interpretación de la sismografía actual, se definirá la ubicación final de las plataformas de perforación.
El recorrido técnico por frentes operativos incluyó una visita al frente de adquisición sísmica y también a instalaciones estratégicas del área, como la Planta de Tratamiento de Crudo (PTC) y plantas compresoras, además de un pozo ligado al proyecto de inyección de gas. Las tareas tienen relevancia porque se trata de un bloque que durante años estuvo bajo operación de YPF, pero no formaba parte de sus prioridades de inversión.

El mandatario resaltó las máquinas y la tecnología que se utilizan para obtener información del subsuelo del lugar. “Esta maquinaria cumple con todos los estándares internacionales para no generar grandes impactos en el ambiente. Nos permite obtener información del subsuelo mucho más fiable, que será clave para decidir el desarrollo de inversiones en gas y petróleo en esta zona”, explicó.
Adquisición sísmica 3D
La campaña técnica consiste en la captura de datos sobre una superficie de 202,5 km2, utilizando 10 vibradores sísmicos en terreno. Este despliegue permite construir un modelo de subsuelo de alta precisión, reduciendo la incertidumbre geológica en una zona que históricamente carecía de información tridimensional. El proceso es una etapa inicial indispensable para garantizar el éxito de las fases posteriores del proyecto.
Por su parte, el CEO de Quintana Energy, Carlos Gilardone, precisó que «la inversión en estas tareas alcanza los US$4 millones para ´iluminar´ áreas prospectivas. Esta etapa de «vibrado» y adquisición de datos es resultado de una planificación que incluyó estudios de viabilidad paleontológica y trazado de terreno. La intención de la compañía es identificar con exactitud dónde perforar para maximizar la eficiencia operativa«.
En cuanto a los plazos, la empresa comunicó un adelantamiento en el cronograma original de actividades exploratorias. Aunque inicialmente se proyectaban para 2027, la UTE trabaja para realizar los dos primeros pozos pilotos durante el segundo semestre de 2026. Este dinamismo en la hoja de ruta técnica busca acelerar la puesta en valor de los recursos de la cuenca.
En el marco del proceso de reorganización de activos, la provincia autorizó la cesión del clúster de áreas del Sur mendocino, incluyendo Cañadón Amarillo, a favor de las nuevas concesionarias. En ese sentido, la provincia avanzó con la prórroga del contrato por 10 años para Altiplanicie del Payún, Cañadón Amarillo y El Portón, estableciendo condiciones orientadas a sostener la operación, garantizar inversiones y acelerar el desarrollo del no convencional.







