
YPF comunicó este jueves el cierre exitoso de la reapertura de su bono internacional con vencimiento en el año 2034. La colocación uan Obligación Negociable que alcanzó los US$550 millones, consolidando una operación financiera que refleja la confianza de los mercados en la empresa y en activos locales.
La tasa de corte se ubicó en un 8,1%, cifra que se posiciona como la más competitiva obtenida por la firma en el mercado de capitales externo desde hace casi una década, según destacaron esta tarde fuentes de la compañía.
Esta serie de títulos de YPF corresponde a las Obligaciones Negociables Clase XXXIV, emitidas originalmente en enero de 2025. En aquella oportunidad, la firma captó US$1.100 millones a una tasa del 8,5%.
Con esta nueva incursión, el valor nominal total del bono asciende ahora a los US$ 1.650 millones, fortaleciendo la liquidez del instrumento en el mercado secundario.
Fuerte respaldo de los inversores
Fuentes del mercado destacaron también el interés por los activos de YPF, en una operación que mostró solidez. En ese sentido, la demanda combinada de inversores locales e internacionales superó ampliamente las expectativas iniciales, con ofertas que totalizaron los u$s1.400 millones.
Esta sobre-suscripción permitió a la petrolera no solo asegurar el monto buscado, sino también presionar a la baja el costo de financiamiento respecto a la emisión original.
Uno de los colocadores de la ON consideró que en una semana con volatilidad y selectividad por parte de los inversores, YPF mostró disciplina para elegir la ventana adecuada y ejecutar con éxito. La operación consolida un arranque de año muy activo para el mercado corporativo argentino en los mercados internacionales.
En ese sentido, la operación de la petrolera sigue a colocaciones recientes de Pan American Energy por US$375 millones, Telecom por US$600 millones, Banco Macropor US$400 millones y ahora YPF US$550 millones, reflejando una demanda firme para créditos de primera línea.
Destino de los fondos y desendeudamiento
La estrategia financiera detrás de esta colocación busca, por un lado, la optimización del perfil de deuda. Los fondos obtenidos, se informó desde YPF, se utilizarán para la precancelación total de un préstamo AB otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en 2023, el cual tenía vencimiento final en 2030.
Por otro lado, lo levantado del mercado se destinará a inversión productiva, ya que el remanente del capital se inyectará directamente en el plan de inversiones de la compañía, orientado a potenciar la producción de hidrocarburos y la infraestructura energética.
Mediante esta transacción, YPF logró reducir el costo promedio de su pasivo y mejorar el perfil de vencimientos al extender la vida promedio de su deuda, ganando previsibilidad financiera para los próximos años.
La operación contó con el respaldo de un consorcio de entidades en el plano internacional que actuaron como colocadores: Citibank, Itaú, J.P. Morgan, Santander y Balanz. En tanto, en el mercado local, la colocación estuvo liderada por Allaria, Balanz, CMF, Cucchiara, Galicia, Macro y Santander.







