
La balanza comercial energética alcanzó en 2025 un superávit de US$ 7.815 millones, la cifra más alta registrada en la serie histórica del rubro, tal como se desprende de los resultados del reporte de Intercambio Comercial Argentino (ICA) que dio a conocer este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Durante el acumulado de los doce meses, las exportaciones de Combustibles y Energía (CyE) ascendieron a US$ 11.086 millones, lo que representó un incremento del 14,1% respecto al año anterior, aún en un contexto de precios internacionales del crudo a la baja, lo que fue compensado largamente por mayores volúmenes provenientes en exclusivo del no convencional de Vaca Muerta.
De acuerdo al Indec, este desempeño sectorial de las exportaciones se explicó por un aumento del 28,5% en las cantidades despachadas, que logró compensar una caída del 11,2% en los precios internacionales. Por el lado de las importaciones del sector, se registró una caída del 18% interanual, con un desembolso total de US$ 3.271 millones.
De esta manera, el sector energético representó casi 7 de cada 10 dólares de superávit en el cierre de 2025, ya que el saldo entre las exportaciones y las importaciones totales de la Argentina que culminó, con las cifras de diciembre, en US$11.286 millones.
El peso de la energía en el total de las exportaciones
En términos globales, la Argentina cerró el año 2025 con exportaciones totales sumaron US$ 87.077 millones, lideradas por las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) con un 35,0% de participación, seguidas por las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) con el 26,8% y los Productos Primarios (PP) con el 25,4%.
En este sentido, si se considera solamente los ingresos por exportaciones, el rubro de energía ya representa el 12,7% de los despachos totales del país, de acuerdo al reporte del Indec.
Particularmente en diciembre, la balanza comercial presentó un superávit de US$ 1.892 millones, con un incremento de US$ 211 millones frente al mismo mes de 2024. No obstante, el índice de términos del intercambio marcó una disminución del 0,9%, lo que refleja un ligero deterioro en los precios relativos de los productos argentinos en el mercado mundial.
Este resultado histórico se enmarca en un proceso de transformación del sector hidrocarburífero. La tendencia de declino productivo iniciada a fines de los años 90, que profundizó la restricción externa del país, se revirtió mediante el desarrollo de los recursos no convencionales en la última década, por la irrupción de Vaca Muerta.
En ese esquema, la mayor capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina fue clave para sustituir importaciones de GNL y combustibles líquidos, reduciendo la dependencia externa.
Exportaciones energéticas: proyección 2026
A diferencia del pasado reciente, la recuperación de la producción de crudo y gas natural permitió primero reducir el déficit y, desde 2024, consolidar un saldo positivo. En aquel año, el superávit fue de US$ 5.600 millones, cifra ampliamente superada por el registro actual, luego de un 2023 con saldo neutro y un 2022 con un déficit millonario de casi US$4.500 millones.
De cara al próximo año, los analistas prevén que la gravitación de la energía en el comercio exterior sea todavía más significativa. Se estima que en 2026 el superávit del sector podría acercarse a los US$ 9.000 millones, tal como expresó en su último informe la consultora especializada Economía y Energía, del economista Nicolás Arceo.
Este crecimiento esperado se sustenta en una proyección de exportaciones energéticas superiores a los US$ 12.200 millones, impulsadas principalmente por los embarques de petróleo crudo. Y se espera que la tendencia siga en alza con la puesta en marcha hacia fines de 2026 de la mega plataforma exportadora del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
























