
La firma argentina Dosbio desarrolla un modelo de economía circular mediante la transformación de pasivos ambientales en activos energéticos de alto valor. Con acuerdos técnicos en Entre Ríos para procesar residuos avícolas y un primer proyecto de generación térmica en Santa Fe, a partir de biogás, la compañía escala su tecnología patentada de biofertilizantes hacia el mercado europeo, posicionando al país como un nuevo actor en la producción de moléculas verdes.
La empresa, nacida en 2015 y liderada por su CEO, Juan Khouri, , se apoya en el desarrollo de los que denomina “yacimientos bioenergéticos” en provincias como Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires. A través del aprovechamiento de Biogás, Biometano, BioGNL, BioGNC y BioCO₂, la firma busca dar una solución ambiental definitiva a los residuos orgánicos mientras sustituye el uso de energías fósiles y cubrir la demanda de gas con fuente no fósil.
En este sentido, la cooperación tecnológica con el gobierno entrerriano representa un hito relevante, ya que “apunta a evaluar la factibilidad económica de transformar el guano aviar y la cama de pollo en energía renovable, resolviendo un problema recurrente para los municipios y productores locales”, explicó Khouri a EconoJournal.
Un proyecto de expansión que aspira al RIGI
Este plan contempla una inversión estimada de US$200 millones, para la instalación de dos plantas de biogás situadas estratégicamente cerca de los centros productivos de la zona de Crespo y San José. El proyecto técnico prevé alcanzar una escala de 300.000 m³ diarios de biometano en un plazo de ocho años, aprovechando el marco normativo del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Una parte de este combustible se inyectará en los gasoductos de distribución, mientras que el excedente se someterá a un proceso de licuefacción para su exportación como BioGNL. Khouri destacó que el potencial de generación de bioenergia en Entre Ríos es tan significativo que iguala en términos de volumen de gas a yacimientos convencionales de la talla de Manantiales Behr, en la provincia de Chubut.

Al respecto, resultó fundamental la firma durante el 2026 de dos importantes documentos: Un MOU con la provincia de Entre Ríos para colaborar en soluciones bioenergéticas y de sustentabilidad, y un convenio con el Municipio de Crespo, para la puesta en funcionamiento de un biodigestor a principios de 2026, mientras se realizan los estudios de prefactibilidad para el proyecto de escala.
Simultáneamente, la expansión hacia la provincia de Santa Fe refuerza esta red con la construcción de una central térmica de biogás que funcionará como plataforma para un proyecto piloto de derivados de hidrógeno verde. Esta iniciativa se vincula con la internacionalización de la firma a través de su filial Dosbio GmbH en Alemania.
Patente global y planta piloto en Alemania
Verónica Tito, socia de Dosbio y Directora de Asuntos Legales y Corporativos, destacó que la empresa obtuvo en 2024 una patente global para la solidificación de efluentes líquidos y su conversión en biofertilizantes multinutrientes, y gracias al vínculo con la Cámara de Industria y Comercio de Alemania en la Argentina – AHK, este desarrollo fue presentado en la feria Euroter Energy.
A partir de ahí surgió la oportunidad de dar inicio a un proyecto piloto en Alemania y crear la empresa Dosbio Gmbh, lo cual permitió cerrar los primeros acuerdos de comercialización en Hamburgo para distribuir el producto en la Comunidad Europea.
En la Argentina, esta estrategia de desarrollo permite que la existencia de las plantas de biogás no dependa exclusivamente de los contratos de compra energía eléctrica con Cammesa, cuyos valores suelen ser elevados para el sector privado, sino que se sustenten en la industrialización de subproductos de alta demanda global.

El desafío es mostrar al mercado la posibilidad de producir bioenergías a precios competitivos, atractivo para sectores que requieren descarbonización como el transporte pesado, el transporte marítimo y grandes industrias cuyos productos se exportan principalmente al mercado europeo y serán cada vez más objeto del mecanismo de ajuste en frontera, señaló Verónica Tito.
Y añadió que el marco regulatorio habilitante para la inyección de biometano en las redes de gas natural está vigente en el país a través de la NAG 602, y Dosbio se propone ser pionero en el despliegue de estas energías de suma relevancia para la diversificación de la matriz energética en el marco de la transición.
Mientras el mercado del hidrógeno verde aún se encuentra en fase de consolidación, los derivados biogénicos ya representan una realidad comercial en Europa, especialmente en naciones como Alemania, Francia, Dinamarca y Países Bajos. En vista de las posibilidad que refleja el sector resta definir, como desafío de expansión, la posibilidad de generar una plataforma de trazabilidad que permita verificar el origen del combustible y usar sus atributos de bajas emisiones en las huellas de carbono de quienes adquieran dichos certificados.
De esta manera, Dosbio utiliza la innovación tecnológica para dinamizar las economías regionales, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y ofrecer soluciones de abastecimiento energético a pequeñas localidades, transformando un desafío ambiental en una oportunidad de exportación de tecnología y descarbonización argentina.




