La decisión se tomó debido al escenario de precios elevados e inestables, tanto del crudo como del GNL, derivado de la guerra en Medio Oriente. Además, se suma un cuadro económico doméstico complejo, marcado por la aceleración de la inflación en marzo. Según fuentes oficiales, primó la postura del Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo, de evitar trasladar plenamente el costo del GNL a las tarifas de gas y electricidad durante el invierno.