Desde la finalización de Atucha II en 2014 y la extensión de vida de Embalse en 2019 el sector nuclear no ha podido concretar ninguno de los proyectos que se propuso. En el camino quedaron el plan para construir el Carem, los acuerdos con China para avanzar con Atucha III y IV, la reactivación o reconversión de la Planta Industrial de Agua Pesada, la expansión del ciclo de combustible y la reactivación de la minería de uranio. Con la salida de Demian Reidel de Nucleoeléctrica, el Plan Nuclear Argentino asoma como un exponente más de ese fracaso.