
El CEO de TGS, Oscar Sardi, aseguró que la industria iba a tener que cortar la producción de petróleo en Vaca Muerta si no se avanzaba de forma urgente con los proyectos de separación de líquidos del gas natural asociado. Para mitigar este límite operativo en el upstream, la transportista avanza en el despliegue de su plan de infraestructura de US$3.000 millones orientado a ampliar el sistema de tratamiento de los fluidos ricos en la cuenca, en sintonía con los planes de Compañía Mega que amplía sus instalaciones en Bahía Blanca.
Sardi participó junto al CEO de Compañía Mega, Tomás Córdoba, del panel «NGL’s, el próximo step de Vaca Muerta» en el primer panel del Midstream & Gas Day, el tradicional encuentro de EconoJournal bajo la moderación de su director, Nicolás Gandini. Allí, ambos ejecutivos compartieron sus proyecciones y el analisis de las estrategias de industrialización de los líquidos del gas natural.
Los directivos coincidieron en que la transición hacia la habilitación definitiva de las grandes obras de infraestructura demandarán soluciones de ingeniería compartidas para procesar los mayores volúmenes de propano, butano y gasolinas que genera el no convencional. En ese sentido, ambas empresas llevan adelante sus proyectos bajo los beneficios del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI).
El esquema técnico de transición de TGS

Sardi remarcó que, si bien la capacidad de evacuación de crudo estará resuelta el año próximo con la puesta en marcha de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) -lo que elevará el transporte a casi 1,5 millones de barriles diarios-, el cuello de botella se trasladó al subproducto. «La mayor producción va a tener un gas asociado con un nivel de calidad realmente alto. Si esos productos no se extraen del gas natural, va a generar problemas, no van a poder entrar al gasoducto y van a tener que cortar la producción de petróleo«, advirtió.
Para sortear los 45 meses de ejecución de la obra principal que TGS presentó con una inversión de US$3.000 millones, la empresa diseñó un esquema técnico de transición. «La idea es hacer un sistema de gasoductos de 100 kilómetros que va a separar el gas seco del gas rico«, detalló el CEO.
Para el período intermedio hasta 2029, explicó también se buscará «licuar ese producto que está saliendo y generar un acumulador de propano butano mezcla que estará saliendo por camiones«, además de trabajar para que parte de la gasolina remanente pueda ingresar al sistema de Oldelval bajo las especificaciones técnicas requeridas.
En términos de ejecución, Sardi aseguró que el diálogo con la cadena de valor está cerrado y los productores ya están comprometiendo los volúmenes futuros para la nueva obra. «Si esta semana se firma el acuerdo con los productores, al día siguiente apretamos el botón para que cada una de las compras y contrataciones salgan«, graficó respecto a la urgencia de los plazos. En ese sentido, destacó el impacto socioeconómico de la inversión, que generará más de 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos.
Por último, respecto a los avances regulatorios en el sistema de transporte, el ejecutivo confirmó que concluyó el proceso administrativo del Open Season de la Iniciativa Privada de ampliación del Gasoducto Perito Moreno, quedando la recomendación final en manos de la Secretaría de Energía. El foco operativo está puesto en que «el invierno 2027 lo que se comprometió esté operativo, tratando de reducir importaciones y llevar con gas al Litoral y norte argentino con gas local», concluyó Sardi.
La ampliación de Mega y el salto en la industrialización
Por su parte, Córdoba coincidió en la urgencia de ampliar la capacidad de tratamiento y destacó que «el próximo salto de Vaca Muerta depende de consolidar la industrialización en origen. El desafío de la escala no es solo extraer más gas, sino procesar eficientemente los líquidos asociados en la cuenca antes de que saturen el transporte», puntualizó el directivo.
Al respecto, remarcó la complementariedad de las obras en marcha, que permitirán dar un paso cualitativo en la cadena de valor al transformar los componentes ricos en insumos estratégicos para la petroquímica y el mercado de exportación.
En relación con los planes de la compañía, Córdoba detalló las obras de ampliación que llevan adelante en sus instalaciones de Bahía Blanca para absorber la inyección incremental de Vaca Muerta. «Estamos preparando nuestra infraestructura para procesar volúmenes crecientes de propano, butano y gasolinas, asegurando que el desarrollo del upstream no encuentre techos técnicos en su senda de crecimiento», afirmó sobre la reciente inauguración de nuevo tren de fraccionamiento.
Hacia el cierre del bloque, el titular de Compañía Mega enfatizó la relevancia del marco normativo para viabilizar inversiones de esta envergadura. «El RIGI actúa como un dinamizador clave para proyectar a largo plazo soluciones que demandan un alto nivel de inversión de capital«, señaló Córdoba. Y en similr sentido, concluyó que la articulación estratégica entre los proyectos de TGS y Mega consolida la base de infraestructura indispensable para garantizar la proyección exportadora global del gas no convencional.
