
La brasileña Raízen formalizó este jueves la venta de su negocio de downstream en la Argentina a la suiza Mercuria Energy Group, uno de los traders de materias primas más relevantes del planeta, en una transacción valuada en US$ 1.420 millones.
La operación incluye la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas en Aeroparque y Ezeiza, terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe y una red de 894 estaciones de servicio Shell distribuidas en todo el país.
Sin embargo, lo que se anunció formalmente esta semana constituye apenas la primera etapa de un proceso más amplio que todavía tiene varios capítulos por delante.
La instancia que quedó cerrada ahora es lo que los propios involucrados denominan la fase 1 de la transacción: la adquisición de los activos argentinos de Raízen por parte de Mercuria. La fase 2, en cambio, consistirá en la incorporación de socios locales a la estructura accionaria que controlará definitivamente el negocio de Shell en la Argentina.
Según indicaron a EconoJournal fuentes directamente vinculadas con el proceso, esa segunda etapa debería concluir dentro de los próximos 40 a 60 días y contempla la conformación del esquema societario definitivo que administrará uno de los activos más relevantes del mercado energético local.
La estructura que se encuentra hoy bajo análisis prevé que Mercuria conserve una participación cercana al 60% del capital accionario. El 40% restante quedaría distribuido entre socios argentinos.
De acuerdo con las fuentes consultadas, José Luis Manzano, principal accionista de Integra Capital, mantendría a título personal una participación cercana al 15% del negocio.
Tal y como adelantó EconoJournal, el porcentaje restante —entre un 20% y un 25%— quedaría en manos de Edenor, la mayor distribuidora eléctrica del país, controlada por la sociedad que también integra José Luis Manzano junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti, principal productor de cloro del país.
También participa de la operación Claudio Belocopitt, titular de Swiss Medical, aunque todavía no terminó de definirse la distribución final de participaciones entre los socios locales.
“Lo que concluyó ayer fue la fase 1. El step 2 (fase 2) es la incorporación de socios locales y la definición de la estructura accionaria definitiva. Es un esquema parecido al que se utilizó años atrás para estructurar la adquisición de Telefé”, explicó a EconoJournal una fuente que participa directamente del proceso.
Otras fuentes vinculadas a la transacción mencionaron la posibilidad de sumar algún empresario adicional a la estructura accionaria. Sin embargo, cerca de Integra Capital descartaron esa alternativa y aseguraron que el esquema de socios ya se encuentra definido.
Mercuria y la adquisición de un activo estratégico

La magnitud de la operación explica por qué el cierre definitivo todavía demanda una serie de aprobaciones corporativas y regulatorias.
Además de las autorizaciones habituales en materia de defensa de la competencia, el proceso requiere validaciones de los acreedores de Raízen en Brasil, dado que la compañía atraviesa actualmente un proceso de reestructuración de deuda corporativa superior a los US$ 3.000 millones.
Raízen es hoy el segundo jugador del mercado argentino de combustibles, con una participación cercana al 18% en la comercialización de naftas y gasoil y una fuerte presencia en el segmento premium de clientes, donde la marca Shell conserva uno de los mayores niveles de fidelización del mercado.
Existe un acuerdo cerrado con la casa matriz de la petrolera anglosajona para mantener el uso de la marca bajo un esquema de royalties por un plazo de diez años, a cambio de pagos estimados en torno a los US$ 450 millones durante la vigencia del acuerdo.
Manzano: El puente entre Mercuria y la Argentina
La relación entre Mercuria y José Luis Manzano no es nueva.
De hecho, fue el empresario mendocino quien impulsó el desembarco del trader suizo en el mercado energético argentino a través de Phoenix Global Resources, una de las operadoras de hidrocarburos con mayor crecimiento de los últimos años.
Actualmente, Mercuria controla aproximadamente el 94% de Phoenix, mientras que Integra Capital conserva una participación minoritaria cercana al 6%.
La petrolera posee activos en Neuquén y Río Negro y produce más de 30.000 barriles diarios de petróleo, con áreas como Mata Mora y Confluencia Norte, donde logró extender la frontera productiva de Vaca Muerta hacia nuevas zonas de desarrollo.
Esa experiencia conjunta constituye uno de los antecedentes que explican la confianza construida entre Mercuria y Manzano y que ahora desemboca en la adquisición de los activos de Shell Argentina.
Las sinergias a futuro: el rol de Edenor

Fuentes cercanas a los compradores señalaron que la incorporación de Edenor se explica fundamentalmente por una visión estratégica de largo plazo ligada al desarrollo de la electromovilidad en la Argentina.
Aunque el mercado de vehículos eléctricos todavía es incipiente, tanto por la falta de infraestructura como por la ausencia de un marco regulatorio específico, la red de 894 estaciones de servicio Shell aparece como una plataforma natural para desplegar cargadores eléctricos y nuevos servicios asociados a la movilidad eléctrica.
Dentro de esa estrategia también se analiza la incorporación de soluciones de generación distribuida mediante paneles solares —solar roof— en estaciones de servicio, edificios vinculados a la operación comercial y puntos de almacenamiento de energía.
Edenor podría tener además un rol relevante en el impulso del marco regulatorio vinculado a la electromovilidad, el almacenamiento de energía y nuevas formas de intercambio eléctrico entre privados, segmentos que todavía se encuentran en una etapa muy temprana de desarrollo en la Argentina y donde gran parte de las reglas de funcionamiento aún están por definirse.
Si los plazos previstos se cumplen, la denominada fase 2 de la operación debería quedar concluida a más tardar a mediados de agosto, momento en el que quedará formalmente definida la composición accionaria del grupo que controlará uno de los activos más importantes del mercado energético argentino.

























