
TORONTO. –Manuel Gómez Bello es presidente de la Cámara de Proveedores Mineros de Catamarca y de la Federación Argentina de Proveedores Mineros. Vio resurgir la demanda de la mano de los proyectos de litio en Catamarca y Salta y ahora sigue con expectativa lo que puede llegar a pasar en esa misma zona con la reactivación de Alumbrera y el proyecto MARA, que aprovecharía las instalaciones de Alumbrera con la producción proveniente de Agua Rica. “Nosotros venimos de trabajar en la industria del litio y el ratio del cobre con la minería es 10 a 1. Cada proyecto metalífero equivale a diez proyectos de litio”, sostiene y remarca la necesidad de que los proveedores locales puedan integrarse a las obras desde el comienzo para crecer y desarrollarse.
–¿Son muchos los proveedores que se sumaron a la minería en los últimos tiempos? -le preguntó EconoJournal en uno de los stands de Argentina en la PDAC.
El país está necesitando actividad económica y el refugio hoy está siendo la minería. Grandes empresas que antes hacían obra pública ahora el único refugio que tienen es la minería. Por lo tanto, aquellos proveedores a los que veíamos como aliados estratégicos en la etapa de construcción de los proyectos también están necesitando quedarse en la etapa de producción. Por eso las provincias productoras generan las leyes de compre local.
–Hay algunos funcionarios nacionales y provinciales que dicen que las leyes de compre local les restan competitividad a los proyectos y a la larga eso termina perjudicando a la industria en su conjunto.
Las compañías tienen que entender que es necesario trabajar con los proveedores locales y la única forma es que exista una normativa que acompañe esa necesidad. A veces se fija 50/50 o 70/30. Tiene que haber oportunidades de crecimiento y desarrollo para las zonas de influencia primaria.
–¿Qué provincias mineras no lo hacen?
Ninguna. En las provincias donde la minería se está ejecutando existen regímenes de compre local.
–¿Y no se cumple?
Sí, se cumple. Por eso estamos teniendo más oportunidades. Los funcionarios nacionales que cuestionan estos regímenes no son conscientes de las necesidades que existen en las provincias.
–¿Y si se cumplen cuál es el problema que ven ustedes?
Lo que pasa es que es una ley que hay que vigilar todo el tiempo que se cumpla. Se dialoga permanentemente para ir mejorando. Es complicado.
–También están aquellos que afirman que cuando arranquen los grandes proyectos de cobre esta discusión sobre proveedores locales no va a tener mucho sentido porque todos los proveedores que hay no van a alcanzar.
Nosotros hicimos un análisis de capacidad instalada en la provincia de Catamarca y si se pusiera en construcción un proyecto de cobre no podríamos cubrir ni siquiera el 20% de las necesidades.
–Está claro que van a tener que venir proveedores de otros lugares.
Sin duda, pero en el inicio de los proyectos también se ve la buena voluntad de las mineras. Si una empresa arranca con un 60% de proveedores foráneos porque es cómodo y los trae de otro lugar nos está coartando la posibilidad de crecimiento. Si empiezo hoy con un proyecto que está comenzando a desarrollarse, lo más probable es que también me desarrolle junto con el proyecto, que también tenga la oportunidad de crecer, no para hacer todo, pero sí para ser parte de ese desarrollo. Si bien las leyes son claras, hay que controlar su cumplimiento. Hay que trabajar como venimos trabajando todas las provincias, el Estado, los privados y los gremios sentados en una misma mesa de trabajo.
–Es probable que Catamarca sea la primera provincia que vuelva a producir cobre porque está prevista la reactivación de Alumbrera y el proyecto MARA también apuesta por aprovechar parte de esa infraestructura existente.
La lógica indica que sí porque Alumbrera tiene resulto el problema de la infraestructura, pero lo que viene después de la mano del proyecto MARA no es tan sencillo. Es una obra compleja.
–La reactivación de Alumbrera sin el proyecto MARA, ¿puede mejorar la demanda de modo significativo?
Algo mueve. Hay que tener en cuenta que nosotros venimos de trabajar en la industria del litio y el ratio del cobre con la minería es 10 a 1. Cada proyecto metalífero equivale a diez proyectos de litio. Por más que sea un proyecto menor va a tener un impacto altamente positivo. Solamente la reactivación de Alumbrera podría generar 1000 puestos de trabajo y un proyecto grande como MARA en su etapa de construcción puede demandar entre 5000 y 7000 trabajadores. Son los proyectos que nos van a cambiar la matriz productiva.
Un comentario
La reciente propuesta de poner nuevamente en marcha Bajo la Alumbrera y, en una segunda etapa, avanzar con el proyecto MARA abre una oportunidad importante para el desarrollo productivo de Catamarca.
En una primera instancia, la reactivación de Alumbrera podría generar movimiento económico, empleo y reactivación de proveedores. Y en un plazo estimado de dos a tres años, la puesta en marcha de MARA podría consolidar un nuevo ciclo minero para la región.
Sin embargo, también es claro que este proceso no será posible sin diálogo y consenso social, especialmente con la comunidad de Andalgalá, donde aún existen resistencias y preocupaciones legítimas expresadas por distintos sectores, incluido su intendente.
Por eso, si realmente queremos que estos proyectos se transformen en una oportunidad real para Catamarca, es fundamental trabajar sobre tres ejes estratégicos:
1️⃣ Desarrollo de proveedores locales
Fortalecer las empresas y emprendedores de la región para que puedan participar activamente en la cadena de valor minera.
2️⃣ Generación de empleo genuino para las comunidades
Impulsar un proyecto conjunto entre autoridades provinciales, municipios, proveedores y comunidad, orientado a formar y capacitar personas para los puestos que demandará la actividad.
3️⃣ Compromiso social y territorial de la empresa operadora
La empresa Glencore deberá acompañar este proceso con políticas claras de desarrollo comunitario en los departamentos de Andalgalá, Belén y Santa María, fortaleciendo la confianza y la licencia social.
Si estos tres pilares se trabajan con transparencia, planificación y participación, Catamarca puede transformar estos proyectos en una verdadera oportunidad de desarrollo para su gente.
El desafío no es solamente poner en marcha un proyecto minero.
El verdadero desafío es construir desarrollo sostenible para toda la región.