
Donald Trump fue directo al grano al momento de justificar la conveniencia de la operación militar ejecutada en Venezuela para capturar y extraer al presidente venezolano Nicolás Maduro. En conferencia de prensa, el presidente de los Estados Unidos habló de recuperar el petróleo «robado», en referencia a la ola de nacionalizaciones de activos de petroleras estadounidenses en Venezuela durante el chavismo.
Sin mencionarlas, Trump apuntaba a los casos de las petroleras ConocoPhillips y ExxonMobil, que tienen sentencias favorables contra el Estado venezolano por la «nacionalización» de proyectos petroleros. El monto conjunto de los reclamos a favor de estas compañías asciende a unos US$ 10.000 millones.
El presidente estadounidense celebró en conferencia de prensa la captura de Maduro, a quien calificó como “el capo de una vasta red criminal responsable del tráfico de cantidades colosales de drogas letales e ilícitas a Estados Unidos”.
En ese sentido, el Departamento de Justicia informó la existencia de una causa abierta en Nueva York contra Maduro, su esposa e hijo por tráfico de drogas y otros delitos. Maduro también fue acusado por el delito de conspiración narcoterrorista.
Sin embargo, Trump enfatizó que la principal ganancia con la captura del líder chavista es la oportunidad de recuperar los recursos energéticos estatizados por Venezuela. «Nos robaron enormes infraestructuras petroleras como si fuéramos bebés, y no hicimos nada al respecto», dijo el presidente, quien prometió inversiones de las petroleras norteamericanas en territorio venezolano.
Las sentencias por activos petroleros estatizados en Venezuela
En efecto, el gobierno de Hugo Chávez procedió en 2007 con la denominada nacionalización de activos de ExxonMobil, ConocoPhillips y demás petroleras. Las petroleras iniciaron juicios en tribunales internacionales y finalmente obtuvieron sentencias favorables que suman unos US$ 10.000 millones.
El gobierno de Chávez obligó a las petroleras extranjeras a renegociar los términos de los contratos de explotación que mantenían con la petrolera estatal PDVSA a través de empresas mixtas. Bajo los nuevos acuerdos, PDVSA tendría al menos el 60% de participación en todos los proyectos.
Petroleras como TotalEnergies y Chevron aceptaron los nuevos términos. No fue el caso de ConocoPhillips y ExxonMobil, que calificaron la medida como una expropiación sin compensación económica, optando por retirarse de sus operaciones en Venezuela e iniciando demandas en tribunales internacionales.
ExxonMobil dejó el proyecto Cerro Negro, sobre el cual obtuvo en 2014 un fallo favorable en un tribunal del CIADI por 1600 millones de dólares. ConocoPhillips abandonó sus participaciones en Petrozuata, Hamaca y el Golfo de Paria y logró en 2019 un fallo favorable también del CIADI por US$ 8370 millones. Las sentencias fueron ratificadas en cortes estadounidenses.
Trump: «Las petroleras de EE.UU. van a invertir en Venezuela»
«Vamos a hacer que nuestras enormes compañías petroleras, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares y arreglen la infraestructura petrolera», prometió Trump en el marco de la conferencia de prensa que dio para confirmar la acción sobre Venezuela. Más aún: aseguró que está empujando a las petroleras estadounidenses a volver a invertir en ese país.
Venezuela actualmente produce cerca de un millón de barriles diarios de petróleo, muy por debajo del pico de más de tres millones de bpd alcanzado hace más de una década.
Las exportaciones de crudo y combustibles superan los 700.000 barriles por día. China fue el principal mercado de colocación, representando en 2025 entre el 55 y el 90% de las exportaciones petroleras mensuales de Venezuela.
























