
Una denuncia interna en Nucleoeléctrica Argentina por presuntos sobreprecios en un contrato que finalmente no se aprobó desencadenó en las últimas horas en la suspensión del gerente general, Marcelo Famá, y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso.
La decisión la tomó este miércoles el directorio de la compañía en una votación dividida. Demian Reidel, presidente de la empresa, votó en contra, y Diego Chaher, integrante del directorio, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y hombre de confianza del asesor presidencial Santiago Caputo, lo hizo a favor.
Fuentes de Nucleoeléctrica aseguraron a EconoJournal que no es una suspensión sino que solo les congelaron la firma mientras se investigan los hechos. Por el momento, la firma de ambos fue delegada a Fernando Monserrat, ex gerente general de la empresa.
La denuncia por supuestas irregularidades en la contratación de un servicio de limpieza fue presentada el 5 de enero por el gerente de la Planta Central Nuclear Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, ante el Comité de Integridad de la Empresa
En su presentación, el funcionario relató una serie de episodios que comenzaron el 12 de noviembre con la apertura de ofertas para la licitación y que describen intervenciones de Pantuso que habrían apuntado a direccionar la contratación en favor de la empresa de limpieza LX Argentina. El contrato que se consideraba asignar a dicha empresa tenía un costo 140% más alto que el valor que en la actualidad paga Nucleoeléctrica por ese servicio, según lo publicado originalmente por Perfil.
El directorio suspendió a dos gerentes
El directorio de Nucleoeléctrica aprobó este miércoles por tres votos contra dos la suspensión de sus cargos y una apertura de sumarios contra Famá y Pantuso. “Se hizo un sumario por las denuncias”, sintetizó una fuente.
Reidel y el director Marco Campolonghi votaron en contra, mientras que el vicepresidente de la empresa, Germán Guido Lavalle, y los directores Diego Chaher y Axel Larreteguy lo hicieron a favor.
Guido Lavalle fue desplazado recientemente de la presidencia de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), pero continúa en el directorio de NA.SA. en representación de la institución, la cual tiene una silla permanente. El gobierno creó en diciembre una Secretaria de Asuntos Nucleares a cargo de Federico Ramos Napoli y designó a Martín Porro en la presidencia de la CNEA en reemplazo de Guido Lavalle.
No está claro si el tratamiento de las suspensiones estaba incluido en el temario o fue propuesto sobre tablas. “Reidel y Campolonghi votaron en contra, el resto a favor. Reidel y Fama se levantaron de la reunión y quedó a cargo de la RD el VP, Guido Lavalle”, contó la misma fuente. En cambio, otra fuente indicó que el tratamiento del caso estaba en el temario. «El tema estaba hace una semana dando vueltas», dijo.
Conflicto entre la línea política y la línea técnica en Nucleoeléctrica
Fuentes en Nucleoeléctrica vienen describiendo un clima conflictivo generado por los cambios en el funcionamiento de la empresa promovidos desde la Gerencia de Coordinación Administrativa que comandaba Pantuso. En concreto, existen diferencias cada vez más expuestas sobre cambios en la política de compras dentro de la empresa que estarían dificultando la ejecución de tareas de mantenimiento y proyectos en los plazos esperados.
Desde la Gerencia de Coordinación Administrativa se impulsó una política de agrupación de compras de insumos para las centrales nucleares. Hasta ese momento, cada una de las tres centrales nucleares gestionaba las licitaciones de las compras de los insumos necesarios para la operación y mantenimiento, siempre con la aprobación final por parte de la subgerencia de Abastecimiento y Contrataciones dentro de Coordinación Administrativa.
Para gestionar las compras cada central nuclear contaba con un comité de preadjudicación y un comité de recepción. Pero estas áreas fueron anuladas y las compras para las centrales pasaron a estar concentradas por Abastecimiento y Contrataciones. Fuentes en Nucleoeléctrica indican que el cambio impactó en los tiempos de recepción de insumos y componentes por el estiramiento en los plazos de pago de las facturas, generando una ralentización en la ejecución de tareas.
Un hecho puntual que agudizó la tensión dentro de la empresa por la política de compras ocurrió en diciembre. El subgerente de producción en Atucha I y II, Martín Reina, y el jefe de departamento asistencia de producción, Gabriel Blejer, asistieron a pedido del Área de Supervisión Independiente de la empresa en la realización de la revisión corporativa del año pasado.
La revisión corporativa es un procedimiento anual en el que personal del Área de Supervisión Independiente evalúa los procesos y actividades de planta, corporativos y de soporte, y el comportamiento del personal, de forma tal de identificar problemáticas y corregirlas. El procedimiento consiste de entrevistas a personal de la empresa para consultar sobre temas de interés previamente definidos entre la Gerencia Planeamiento Estratégico y dicha área.
La política de compras formaba parte de los temas relevados en las entrevistas. Reina y Blejer colaboraron con el área de Revisión Independiente en la confección y realización de las mismas. Fuentes señalan que un reporte preliminar con respuestas de empleados de la empresa habría molestado a Pantuso, quien ordenó el despido de Reina y Blejer y la apertura de un sumario contra los dos.
Sin embargo, la reacción interna lo llevó a frenar esos despidos. El gerente de Sitio de Atucha I y II, Diego Garde, puso su renuncia a disposición, en abierto rechazo a la decisión tomada por Pantuso y validada por Famá. De todas formas, el sumario contra Blejer y Reina continúa abierto.
Otra denuncia por sobreprecios
Otra denuncia por irregularidades en contrataciones dentro de Nucleoelećtrica también fue formulada en las últimas horas desde la Asociación de Trabajadores del Estado. La Junta Interna y el Secretariado de la Seccional Zárate de ATE notificó formalmente el último martes al presidente de la compañía una denuncia por una contratación en la que el precio final presenta una diferencia de 6,4 millones de dólares con respecto al presupuesto original.
En la carta vista por EconoJournal, el gremio describe una contratación IT vinculada a una migración SAP→HANA/S/4HANA con salto de US$ 600.000 a US$ 7.000.000, absorbiendo el presupuesto anual de IT y forzando reasignaciones,
“La magnitud del salto exige explicación formal documentada: alcance real, aprobaciones, modalidad de selección, comparativas, hitos, entregables, órdenes de cambio y recepción”, reclama el gremio.
























