
Nucleoeléctrica Argentina alcanzó en 2025 un récord histórico de generación eléctrica, consolidando por segundo año consecutivo su máximo nivel de producción anual. En el desagregado, dos de sus centrales nucleares, Atucha II y Embalse, batieron récords individuales de generación.
Durante el último año, la empresa estatal operadora de las centrales nucleares superó su récord de generación neta anual, con un total de 10.760.572 MWh netos, sobrepasando el máximo registrado en 2024, que había sido de 10.449.015 MWh netos.
La electricidad generada por la empresa representó aproximadamente el 7,5% de la generación nacional total durante el 2025, indicaron desde la empresa a EconoJournal.
Récords de generación en Atucha II y Embalse
La Central Nuclear Embalse alcanzó en 2025 una generación neta de 5.352.203 MWh, superando su marca anterior de 5.224.058 MWh, registrada en 2023.
Por su parte, la Central Nuclear Atucha II generó 5.408.370 MWh netos, superando el récord previo de 5.200.490 MWh, alcanzado en 2016.
Estos resultados reflejan el alto nivel de confiabilidad y desempeño operativo de las centrales nucleares argentinas.
Avances en proyectos estratégicos
En paralelo a este desempeño, Nucleoeléctrica avanza con proyectos estratégicos clave para asegurar la continuidad y el fortalecimiento de la generación nuclear en el país.
En la Central Nuclear Atucha I continúa el Proyecto de Extensión de Vida, una de las obras de infraestructura energética más relevantes de la Argentina.
A un año del inicio de la parada programada, el proyecto registra un 48% de avance, con importantes progresos en la modernización de sistemas esenciales. Esta obra permitirá que Atucha I continúe aportando energía segura y confiable durante 20 años más.
Asimismo, en la Central Nuclear Atucha II, Nucleoeléctrica avanza con el Proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados (ASECG II), que ya presenta un 38 % de progreso.
Esta obra es esencial para asegurar el futuro operativo de Atucha II y
garantizar una gestión responsable del combustible nuclear, conforme a los estándares internacionales más exigentes.




