Saesa y Spark presentaron una iniciativa privada de US$120 millones ante el Estado nacional para modernizar y poner en marcha la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) en Neuquén, inactiva desde hace casi una década. El proyecto prevé un plan de obras a 36 meses, la creación de 200 empleos y la exportación del insumo clave para el sector nuclear, la medicina y la tecnología global.