Representantes de Nucleoeléctrica Argentina, INVAP, Dioxitek, Conuar, IMPSA, UrAmerica, Corporación América y Meitner Energy estarán presentes en el evento que organiza la Embajada Argentina en los EE.UU. en Nueva York.
Dioxitek estará ejecutando una inversión de más de 7000 millones de pesos hasta abril de 2027, dentro de un plan global valuado en US$ 14 millones para mantener operativa la planta de dióxido de uranio en Córdoba.
Dioxitek negocia con la municipalidad de Córdoba mantener la operación de la planta de dióxido de uranio por ocho años más antes de mudarse a Formosa. En paralelo, una denuncia por dos incidentes dentro de la planta motivó un allanamiento de la Justicia Federal.
La empresa estatal trabaja en un nuevo modelo de negocio enfocado en revitalizar la producción en Córdoba y explotar nuevas oportunidades. Una posibilidad es producir hexafluoruro de uranio, un insumo con creciente demanda internacional. Dioxitek firmó un acuerdo con una empresa nuclear de EE.UU.
La empresa estatal debe realizar inversiones por US$ 14 millones para mantener operativa la planta de Córdoba. «Con una tarifa mas razonable, el resultado económico de la compañía permite perfectamente direccionar los recursos a garantizar la producción en el tiempo», afirmaron desde la empresa. El gobierno afirma que se avanza con el proyecto de la Nueva Planta de Uranio en Formosa pese a que se encuentra virtualmente paralizada.
“Desde su asunción en septiembre, las autoridades de la empresa trabajaron junto a sus pares kazajos en la resolución de esta situación, que se originó por los cambios en las regulaciones cambiarias y se profundizó por la falta de acción de la gestión anterior”, remarcaron desde la compañía controlada por el Estado Nacional. A su vez, Nucleoeléctrica comunicó que adjudicó a través de una licitación la compra de 140 toneladas adicionales a un proveedor alternativo.
EconoJournal preguntó en Dioxitek cuál es la contraprestación que realiza Kirchuk y por qué esa tarea no está contemplada en sus actividades habituales. «Formó parte de una investigación y análisis sobre la viabilidad de incorporar un proyecto o unidad de negocio de enriquecimiento de uranio por láser en Dioxitek, la cual, por tratarse de una tarea de carácter extraordinario y ocasional, se abonó como locación de servicio”, respondieron. Afirman que durante ese período no cobró su sueldo como director y que la actividad ya concluyó.
La empresa kazaja Kazatomprom ganó una licitación para proveerle a la estatal Dioxitek el concentrado de uranio necesario para fabricar los elementos combustibles que requieren las centrales nucleares. El primero de los envíos llegó en diciembre del año pasado. El gobierno de Milei quiso pagar el embarque con Bopreal, los kazajos se negaron e interrumpieron los envíos. La deuda aún no terminó de ser cancelada y la demora pone en riesgo el funcionamiento de las centrales porque el stock de elementos combustibles está en niveles mínimos.
Dioxitek opera en Formosa sólo con personal mínimo de seguridad. La empresa ya despidió a 36 trabajadores técnicos. Además, enfrenta graves deudas con sus contratistas. La paralización del proyecto de la planta de producción de dióxido de uranio -un elemento clave para el suministro de combustible nuclear en la Argentina- sigue sin solución, a pesar de las afirmaciones del Gobierno nacional.
Guillermo Francos recibió la semana pasada en la Casa Rosada al Directorio de la Autoridad Regulatoria Nuclear para analizar una eventual postergación de la salida de planta de Atucha I. El gobierno planteó la necesidad de tener disponible la potencia de la central nuclear para el verano. La licencia de operación de Atucha I vencerá el 29 de septiembre, limitando al máximo la posibilidad de lograr una excepción. La demora para definir un pedido formal al organismo regulador nuclear se explica por las resistencias e incertidumbre que genera la avanzada del asesor presidencial Santiago Caputo sobre los directorios de las empresas del área atómica.