
En el marco de la inauguración de la ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza, el CEO de PCR, Martín Brandi, brindó definiciones sobre el acceso al financiamiento para proyectos de infraestructura y el avance del primer proyecto de generación renovable aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Además, se refirió a la situación del negocio petrolero convencional en la Argentina y a la necesidad de adecuarlo al contexto actual.
En ese sentido, y en charla con periodistas, Brandi consideró que varias provincias comenzaron a entender que el desarrollo del convencional requiere condiciones específicas para seguir atrayendo inversiones. PCR mantiene activos en Mendoza y otros proyectos de exploración y producción. Frente a esto, el ejecutivo sostuvo que “hay un trabajo muy importante de algunas provincias para interpretar que el convencional necesita condiciones adecuadas para seguir siendo competitivo. Si no se generan esas condiciones, la producción va a seguir cayendo”,
“Mendoza entendió muy bien que menos puede ser más. Si las condiciones son razonables, hay inversión, actividad y producción. Si la carga es excesiva, no hay inversión y terminás con cero producción”, sostuvo.
Brandi remarcó que muchas áreas convencionales operan hoy con estructuras heredadas de épocas de mayor producción y enfrentan desafíos económicos crecientes. “Hay campos que tienen regalías altas y costos asociados a niveles de producción que ya no existen. Si no se adapta el esquema económico, esas áreas inevitablemente entran en declino”, señaló.
En ese sentido, valoró también medidas recientes como la reducción temporal de retenciones para el sector. “Son señales que ayudan a sostener la actividad. La producción convencional genera empleo, produce petróleo para el mercado interno y para exportación. Había actividades que no tenían capacidad para absorber determinadas cargas y eso se fue entendiendo”, aseveró.
PCR y Vaca Muerta: la complejidad de hallar el desafío correcto
Brandi indicó que PCR tiene tres áreas en producción en Ecuador y otras dos áreas exploratorias con potencial. “Este año vamos a completar estudios y permisos ambientales. Probablemente no sea el año que viene, pero sí el siguiente cuando estemos perforando nuestras áreas exploratorias”, adelantó.
Respecto a Vaca Muerta, reconoció que la compañía analiza permanentemente oportunidades, aunque por ahora no encontró un proyecto que encaje dentro de su estrategia. “Siempre analizamos Vaca Muerta, pero requiere inversiones muy importantes. Tiene que aparecer el proyecto adecuado, en el momento adecuado y con una escala que tenga sentido para la compañía”, explicó.
Por ahora, la prioridad de PCR seguirá puesta en completar el proyecto renovable de Olavarría y avanzar con sus en la Argentina y Ecuador, mientras evalúa nuevas oportunidades de inversión de largo plazo.
Ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza
La obra inaugurada este miércoles forma parte de un proyecto más amplio que contempla la construcción de un parque eólico en Olavarría y nuevas inversiones en infraestructura de transporte eléctrico. “Es un parque eólico de 185 MW que para poder inyectar la energía al sistema incluyó obras de ampliación del transporte. Una parte son los capacitores que instalamos en Ezeiza y otra parte son los que se van a reemplazar en la estación transformadora de Olavarría”, señaló Brandi.
Según detalló, las obras sobre el sistema de transmisión demandan una inversión de aproximadamente US$ 40 millones y permitirán incrementar en unos 440 MW la capacidad de transporte eléctrico.
“El proyecto completo suma US$ 275 millones. Incluye el parque eólico de Olavarría, esta obra en Ezeiza y la ampliación de la estación transformadora de Olavarría. Todo debería estar operativo en enero del año que viene”, indicó.
Financiamiento con IFC

Brandi expuso que el desarrollo se financia a través de una combinación de capital propio y un crédito liderado por IFC, la corporación financiera internacional del Grupo Banco Mundial. “IFC es el brazo privado del Banco Mundial. Es una institución que financia proyectos de largo plazo y nos permite acompañar inversiones de infraestructura que tienen horizontes de 20 o 30 años”, afirmó.
El esquema contempla además la participación de bancos comerciales. “Es una estructura que tiene un tramo financiado por IFC y otro por bancos comerciales. La presencia de IFC ayuda a que otros actores también se sumen al financiamiento”, marcó.
En cuanto a las condiciones del mercado financiero argentino sostuvo que todavía existe un amplio margen para el desarrollo del crédito. “La Argentina sigue siendo un país con bajo nivel de crédito sobre producto. Las compañías tienen poca deuda, los individuos tienen poca deuda y prácticamente no existe crédito hipotecario. Hay mucho espacio para crecer”, aseguró.
Aun así, advirtió que para proyectos de gran escala las empresas continúan necesitando acceder a los mercados internacionales. “Cuando hablás de proyectos de US$ 500 millones o más, generalmente tenés que salir a buscar financiamiento afuera”, indicó.







